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Ocho declaraciones al día o multas: ¡Somos pescadores, no oficinistas!

Basilio Otero PRESIDENTE DE LA FEDERACIÓN NACIONAL DE COFRADÍAS DE PESCADORES (FNCP)

PESCA Y MARISQUEO

Un cerquero entrando en el puerto de A Coruña en abril del 2025.
Un cerquero entrando en el puerto de A Coruña en abril del 2025. ANGEL MANSO

02 ene 2026 . Actualizado a las 05:05 h.

Se ha acabado un año más y ha empezado uno diferente y difícil para una parte de la flota. Por un lado, el consejo de ministros nos deja en el norte y en el golfo de Cádiz malas noticias: el descenso del 50 % de la cigala en el sur y de un 70 % de la caballa y un 41 % de la bacaladilla en el norte. Si a eso le sumamos que 440 barcos de entre 12 y 15 metros tendrán que utilizar diario electrónico de a bordo (DEA), desde el 10 de enero puede ser un annus horribilis para el sector.

Voy a intentar explicar lo que supone esto del DEA. Entra en vigor con la modificación del reglamento de control que la UE ha impuesto a sus barcos. Significa que tendrán que anotar lo que pescan desde el kilo 0, con un margen de tolerancia del 20 %, que puede parecer mucho, pero es difícil en una embarcación de 12 metros calcular si un pescado pesa 1 kilo o pesa 1,25, en cuyo caso pueden imponerle una sanción de 3.000 euros. Es difícil tener que anotar especie a especie cuando capturas 20, 30 o 40 diferentes (hasta ahora las capturas por debajo de los 50 kg estaban exentas de anotación).

Es difícil registrar todas las especies cuando en determinadas épocas del año las redes vienen cargadas, por ejemplo, de caballa, y tienes que desmallarla toda antes de entrar en puerto, lo que en algunas ocasiones supone estar más de diez horas haciéndolo. La sanción son 3.000 euros si entras a puerto sin enviar la pesca con los kilos que tienes a bordo

Nuestras embarcaciones las tripulamos entre dos y cuatro personas, siendo el patrón uno mas de los trabajadores de cubierta y, además, el responsable de cubrir el DEA. No hacerlo supone una sanción de 3.000 euros.

Aunque el ministerio ha decidido reducirlo a dos horas y media, la normativa europea obligaba a decir a los barcos de 12 o más metros cuando regresan a puerto con una antelación de cuatro horas. ¡Cuatro horas!, Si es más tiempo del que faena más de la mitad de nuestra faena, que podemos saber cuándo entramos a puerto al terminar de levantar nuestros aparejos, lo que el 90 % de los casos lo hacemos a menos de una hora de puerto. Incumplir este requisito supone otra posible sanción de 3.000 euros.

Hay que hacer ocho notificaciones por día, nueva marea, entrada en zona, salida de zona, captura, notificación previa de regreso, llegada a puerto, declaración de desembarque, fin de actividad pesquera. No hacer alguna de estas ocho declaraciones supone una sanción de 3.000 euros.

Solo nos queda esperar que la Secretaría General de Pesca pueda flexibilizar las exigencias para poder seguir pescando, que es lo que pedimos. Mientras tanto, las importaciones de terceros países siguen subiendo y nuestras posibilidades de pesca bajando.

Somos pescadores, no oficinistas y las normas deben de estar adecuadas a los administrados que tienen que cumplirlas. Está claro que en este caso la medida es desproporcionada.

Como muestra, dos ejemplos de los nuevos diarios de pesca, uno del Cantábrico y otro del Mediterráneo, en los que queda clara la dificultad de cumplimiento, aparte del riesgo para la embarcación cuando un patrón está cumplimentando esta documentación en la mar.

Quisiera terminar este diario deseándole una feliz salida y entrada de año a todo el mundo y en especial a la gente de la mar.