España busca la complicidad de Irlanda para frenar el recorte de la xarda
PESCA Y MARISQUEO
Ambos exigirán que se mida el impacto socioeconómico de las rebajas de cupo
05 dic 2025 . Actualizado a las 04:45 h.En una semana, los días 11 y 12 de diciembre, los ministros de Agricultura y Pesca de la UE se reunirán en Bruselas para fijar los totales admisibles de captura (TAC) y cuotas de pesca para el 2026. Y el panorama no pinta muy bien para buena parte de la flota gallega. Aquella que depende de la xarda, del lirio y del abadejo, para los que se buscan importantes recortes (del 70, 41 y 26 %, respectivamente). Una flota tan variopinta que pesca con arrastre, palangre, cerco e, incluso, barcos de artes menores. Y tan dispersada que tanto amarra en A Coruña, Ribeira, Burela, Marín o Celeiro, como en Malpica, Camariñas, Laxe o Fisterra, según el análisis que los expertos de la Universidade de Santiago han hecho para la Consellería do Mar.
El ministro español del ramo, Luis Planas, sabe que a su equipo le espera una negociación difícil —sobre todo por la vertiente mediterránea—, pero aseguró que pondrá empeño en amarrar acuerdos que permitan «la viabilidad del sector pesquero», exigiendo que las propuestas de recortes «se acompañen de informes de impacto socioeconómico y de justificación científica».
Llegar a la cumbre con aliados tampoco está de más. E Irlanda, también afectada por el recorte de la xarda y aún convaleciente de las secuelas del terremoto del brexit, puede ser un buen socio. De hecho, se ha sumado a la batalla judicial que plantea el Reino de España contra la Comisión Europea por la aprobación de 87 vedas a la pesca de fondo a lo largo de la espina dorsal del Atlántico.
Marco financiero y PPC
Planas buscó ayer la complicidad del Gobierno irlandés en la reunión que mantuvo con Timmy Dooley, su homólogo en Éire. En el encuentro con el ministro de Estado para la Pesca ambos «reforzaron la cooperación bilateral en asuntos pesqueros» y avanzaron «hacia posiciones comunes ante el próximo Consejo de Ministros de la Unión Europea (UE) que se celebrará la próxima semana en Bruselas», explicó el ministerio en un comunicado al término de la reunión.
Planas destacó la oportunidad de este encuentro, por tener lugar «en un momento clave para las negociaciones europeas», en particular las que atañen al futuro marco financiero plurianual (MFP) propuesto por la Comisión Europea —que deja trasquilado lo que hoy es el Fempa (Fondo Europeo Marítimo de Pesca y Acuicultura) para diluir la financiación en varios programas a criterio de los Estados miembros— y la revisión de la política pesquera común (PPC).
En este último aspecto, España lidera la iniciativa con su Informe de Simplificación de la PPC, que el ministro español ya entregó al comisario de Pesca, Costas Kadis, en su última visita a España, el mes pasado, y que ayer compartió con Dooley. Un documento que recuerda el ministerio, ya ha recibido el apoyo de Bélgica, Francia, Italia, Países Bajos y Portugal.
Irlanda todavía no ha dado su visto bueno a la propuesta de España para modificar la política pesquera. Pero, por lo pronto, ambos ministros ya coinciden en que hay que mostrar firmeza en las negociaciones con los Estados costeros. Comparten que la Comisión debe parar los pies a aquellos que se fijen cuotas unilaterales de stocks que comparten con la UE, como la xarda o la bacaladilla (lirio), dando así al traste con los esfuerzos que hacen los barcos comunitarios. Y ahora Bruselas tiene armas: un nuevo reglamento que le permite cerrar su mercado a los incumplidores.
Planas trasladó a Dooley su agradecimiento por el apoyo de Irlanda al recurso presentado por España ante el Tribunal de Justicia de la UE por las 87 vedas y por su «compromiso de garantizar que las decisiones comunitarias sobre el sector pesquero deben tener en cuenta los impactos socioeconómicos y los estudios de la mejor ciencia disponible».
Ese apoyo que ahora ofrece Irlanda será compensado por España dentro de seis meses, cuando ese país asuma la presidencia del Consejo de la UE.