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Los científicos aconsejan más vedas a la pesca de fondo: entre 108 y 126

Somos Mar REDACCIÓN / LA VOZ

PESCA Y MARISQUEO

Un pincheiro de Gran Sol regresando a Celeiro con mal tiempo, en una imagen de archivo
Un pincheiro de Gran Sol regresando a Celeiro con mal tiempo, en una imagen de archivo PEPA LOSADA

Recomiendan cerrar entre 12.380 y 15.515 kilómetros cuadrados en cantiles de España, Portugal, Francia e Irlanda

26 sep 2025 . Actualizado a las 04:45 h.

Siguen cerradas a todos los aparejos pesqueros en contacto con el fondo las 87 áreas de los cantiles de España, Portugal, Francia e Irlanda que la Comisión Europea impuso el 10 de octubre del 2022. Incumplió su obligación de examinarlas anualmente, aunque tras la sentencia —ya recurrida— del Tribunal General de la UE que las valida, Charlina Vitcheva, directora general de Asuntos Marítimos y Pesca en la comisaría de Pesca y Océanos que preside Costas Kadis, comunicó a la flota que «se esforzará por seguir cumpliendo sus obligaciones, incluida la revisión y la actualización». Si entonces los científicos le aconsejaban ampliarlas a 104 o 115, en un dictamen publicado este jueves recomiendan entre 108 y 126.

Ajustándose al deber de evaluar anualmente las vedas que abocan a la desaparición al palangre demersal (pincho de Gran Sol), el Consejo Internacional para la Exploración del Mar (ICES) plantea cinco escenarios en su última recomendación a la Comisión, a la que le corresponde decidir. Para proteger espacios marinos vulnerables —aquellos donde se sabe que hay corales, esponjas o plumas, o se supone que pueden existir—, aconseja vedar entre 12.380 y 15.515 kilómetros cuadrados, cuando el año pasado indicaba entre 9.752 y 14.885.

Si entonces planteaba cerrar entre 54 y 62 áreas en aguas ibéricas y del golfo de Vizcaya, en esa franja ahora señala entre 51 y 64. Del golfo de Vizcaya a los cantiles de Irlanda propone entre 57 y 62 vedas, más que las 50 o 53 que sugería en el 2024. Sigue midiéndolas por longitud y latitud, con lo cual en el sur de España cada área ronda los 25 kilómetros cuadrados y en el norte de Irlanda se queda en 13, poco más de la mitad.

Así se explica que, en el escenario más restrictivo, en el litoral atlántico ibérico y el golfo de Vizcaya se preservarían los ecosistemas vulnerables en 9.619 kilómetros cuadrados, poco más que los 9.371 del dictamen anterior; y en el de menor impacto para la flota serían 7.821 kilómetros cuadrados, un 58 % más que los 4.948 aconsejados el año pasado. Del golfo de Vizcaya a aguas irlandesas, la superficie afectada oscilaría ahora entre 4.559 y 5.896 kilómetros cuadrados, poco más que los 4.804 o los 5.587 que el ICES recomendaba en el 2024.

Aunque la Comisión continúa impidiendo faenar en las áreas vedadas a cualquier arte en contacto con el fondo, sus asesores científicos insisten en que su recomendación de ampliar los cierres tiene en cuenta la incidencia en los espacios vulnerables de los artes móviles, «principalmente redes de arrastre de fondo con puertas», pero también redes de cerco de fondo, dragas y redes de arrastre de vara. El ICES reitera que en su evaluación no incluye las artes fijas, como el palangre demersal, las redes de enmalle o las nasas. Y ahora admite que «la evidencia disponible sugiere que las artes fijas tienen un menor impacto» que las móviles, aunque repite que «se requieren más investigaciones».