Malestar del cerco por el tope de sardina: «Non podemos ir ao mar empeñarnos»
PESCA Y MARISQUEO
Pesca impone un cupo diario de 1.500 kilos desoyendo la petición del sector
10 oct 2024 . Actualizado a las 04:45 h.La pesquería de sardina estaba cerrada en el CantábricoNoroeste desde finales de agosto para todos aquellos barcos de cerco, racú y piobardeira que no tienen asignados cupos por embarcación y ejercen lo que comúnmente se denomina pesca olímpica. La flota ha capturado todo lo asignado y más. Dos millones y pico de kilos por encima de los que tenían asignados. Desde esa fecha solo quien hubiese comprado cuota a armadores del golfo de Cádiz podía seguir capturando la especie entre el Miño y el Bidasoa.
Parecía que se iba a poder reanudar la pesquería cuando, hace unas semanas, España consiguió un intercambio de cuota con Portugal. A cambio de besugo y rape, obtuvo 2.700 toneladas de sardina, de las que 2.200 se destinaron a cubrir las necesidades de la flota del Cantábrico. Sin embargo, la captura siguió prohibida, porque todas esas toneladas no fueron suficientes para compensar lo que se habían extraído por encima de lo asignado.
Ayer, fecha en la que se publicó en el Boletín Oficial del Estado (BOE) el reparto de cuotas tras aplicar el mecanismo de optimización (la redistribución de cupos que Pesca hace en el último trimestre del año para que no queden sin capturar), la flota del Cantábrico se encontró con una bolsa común de 1.299.328 kilos de sardina con los que podría reanudar la pesquería.
Pero, si esa lluvia de sardinas de última hora debería alegrar al grueso del cerco —acuciado por la falta de cuota de esta especie, pero también de bocarte y sin poder hacer pesca dirigida al jurel—, los límites impuestos por la Secretaría General de Pesca a lo que queda de campaña han generado «gran descontento» entre buena parte de los armadores. Ocurre que, en la resolución publicada, Madrid, para modular esa pesca olímpica y promover «un consumo regulado y razonable de la cantidad disponible de cuota», ha establecido topes por barco, algo a lo que no se oponen. Sin embargo, ha fijado cupos por día —1.500 kilos para los barcos de más de 40 GT (toneladas de arqueo) o más de ocho tripulantes, y mil para el resto—, cuando parte de las asociaciones habían pedido que lo estableciese semanal.
Límites semanales
«O que non podemos é ir ao mar empeñarnos», dice rotundo un armador coruñés, que reprocha que la Secretaría General de Pesca haya desoído la petición del sector de fijar límites semanales. Porque 1.500 kilos, al precio al que se cotiza la sardina, son 1.400 euros al día, que no dan para cubrir gastos. «Co tope semanal, se collemos nun día a cota de catro, a facturación é a mesma, pero amarramos e polo menos aforramos combustible», explica.
Porque, recuerdan, a estas alturas del año, la sardina no se cotiza como en fresco. «Xa non se asa, e a maior parte das capturas van para os conxeladores». Además, «é inverno e moitos días non se pode saír a por ela». Eso, sin olvidar las cuestiones logísticas: «Nun porto onde descarguen dous ou tres barcos deixan 4.000 ou 5.000 quilos; un camión de transporte leva 20.000...»
Por eso apelan al ministerio para que corrija la resolución e imponga un cupo semanal en lugar de diario.