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La Iccat permite pescar marrajo en el Atlántico sur y quenlla, pero la UE y la Cites deciden si condicionan su venta

Somos Mar REDACCIÓN / LA VOZ

PESCA Y MARISQUEO

Imagen de archivo de un oceanógrafo midiendo un marrajo en el puerto de Vigo
Imagen de archivo de un oceanógrafo midiendo un marrajo en el puerto de Vigo Chelonia

La cuota española de atún rojo aumentará unas 600 toneladas anuales

22 nov 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Concluyó en el sur de Portugal la reunión anual de la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (Iccat) con decisiones para los palangreros gallegos de superficie. En el caso de la quenlla o tintorea, queda a expensas de lo que acuerde en Panamá este jueves o este viernes la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (Cites) y, en del marrajo dientuso en el Atlántico sur, de la posición de la UE, explica José Manuel Fernández Beltrán, técnico de la Organización de Productores Pesqueros Puerto de Burela.

Ya prohibido en el Atlántico norte, la UE propuso en la Iccat la misma medida para el dientuso en el Atlántico sur, pero en la Iccat se optó por un cupo que oscila entre el 40 y el 60 % de la media anual del período 2012-2021. En total, 1.295 toneladas, de las que la flota comunitaria podría capturar 503, pero para hacerlo la UE debería cambiar su propuesta de no retener a bordo ni uno solo durante el próximo año.

Algo menos de atún rojo

Si el marrajo cuenta para los palangreros gallegos por su valor, mucho más relevante es la quenlla, que ronda el 90 % de sus capturas. Y pese a que la Iccat, la organización que gestiona esa pesquería internacional, no ha variado el cupo, seguir vendiéndolo sin necesidad de certificados que debería expedir Transición Ecológica depende de que en la votación definitiva de Cites no se repita el resultado de la inicial, donde se optó por incluirlo en un apéndice que restringe su venta, añade Beltrán.

Torcuato Teixeira, asesor jurídico de la Federación Nacional de Cofradías, explica desde la reunión de la Iccat que finalmente el cupo de español de atún rojo subirá en unas 600 toneladas, 80 menos de las previstas.

Subasta en una lonja gallega de quenlla o tintorera, una especie clave para la flota espadera, en buen estado biológico, que podrían impedirle pescar porque Panamá y eurodiputados creen que se puede confundir con otras

La venta de quenlla peligra porque Cites cree que se confunde con otros tiburones

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«Pinta mal» el resultado de la primera votación en la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (Cites) sobre la inclusión de la quenlla, también conocida como tintorera o tiburón azul, entre las especies cuya comercialización se restringirá en el mundo. Para el jueves o el viernes está prevista la definitiva, pero la flota palangrera gallega tiembla al temer que prospere la limitación de la venta de esa especie porque puede confundirse con otros tiburones.

Sin importar que la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación (FAO) y la Comisión para la Conservación del Atún Atlántico (Iccat), la organización internacional que gestiona esa pesquería, coincidan con la Coalición Internacional de Asociaciones Pesqueras (ICFA) en que la quenlla «no está amenazada» porque no consta sobreexplotación, Panamá ha conseguido en la Cites el respaldo de la UE y de otros países para condicionar su comercialización, junto a otros 53 tiburones de la familia Carcharhinidae.

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