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Más atún rojo español salvaje al subir la cuota a unas 6.800 toneladas al año

La Voz REDACCIÓN / LA VOZ

PESCA Y MARISQUEO

Pesca de atún rojo con almadrabas en Barbate (foto de archivo)
Pesca de atún rojo con almadrabas en Barbate (foto de archivo) Román Ríos | Efe

La Iccat acuerda elevar a 40.570 toneladas el cupo internacional para el próximo trienio

21 nov 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Auténtico manjar del mar, una delicatesen que puede comprarse a partir de 38 euros el kilo, la población de atún rojo en el Mediterráneo y en el Atlántico este continúa recuperándose. Mejora tanto que la organización internacional gestora de esa pesquería, la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (Iccat), acaba de acordar en Portugal elevar la cuota para los próximos tres años a 40.570 toneladas, con lo cual a la flota española le correspondería unas 670 más y sus posibilidades de capturas anuales quedarían en alrededor de 6.800.

Desde Vale do Lobo, en el sur del país luso, donde representa a la Federación Nacional de Cofradías de Pescadores, su asesor jurídico Torcuato Teixeira, anticipa un acuerdo que sube las posibilidades de capturas en 4.570 toneladas anuales. No satisface la pretensión de la flota española, que aspiraba a pasar de 36.000 a 50.000, pero confirma la creciente abundancia del Thunnus thynnus. De la cuota española, a los barcos de cebo vivo del noroeste con licencia para ese gran migrador les corresponden cerca de 1.320 toneladas.

En el momento de elaborar esta información no había trascendido la decisión sobre otro cupo esencial para la flota española, el del patudo, atún tropical para el que la patronal atunera Opagac pide elevar de 62.000 a 75.000 toneladas. Tampoco se sabía nada sobre el marrajo dientuso y la tintorera o quenlla.

Un cerquero congelador de Opagac capturando túnidos

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Somos Mar

La «entrada masiva e incontrolada» de barcos de capital asiático, abanderados en países como Liberia, Guinea-Conakri o Costa de Marfil, en la pesquería del atún tropical en el Atlántico «supone una amenaza para la sostenibilidad» de los recursos, denuncia Opagac, organización española que agrupa a 51 atuneros. Cuando los 52 socios de la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (Iccat) continúan negociando en Portugal los nuevos cupos de capturas, Opagac solicita «un control efectivo» porque si ese organismo «continúa sin conocer con exactitud» cuántos buques faenan «podría echarse a perder el sacrificio de las flotas que respetan la legalidad».

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