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Ambientalistas recurren a famosos por la protección del 30 % del océano

Somos Mar REDACCIÓN / LA VOZ, EFE

PESCA Y MARISQUEO

Imagen del fondo del océano
Imagen del fondo del océano

Greenpeace difunde una carta en la que Javier Bardem y Jane Fonda, entre otros, reclaman un tratado «ambicioso» para limitar la pesca o la minería submarina

25 ago 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Mañana finalizará en la ONU la cumbre sobre el Tratado de los Océanos, pero siguen sin trascender avances de las negociaciones en Nueva York, donde está sobre la mesa el veto a la pesca y a la minería submarina, entre otros, en el 30 % de las áreas marinas del planeta situadas a más de 200 millas de la costa. Apremiando a los representantes de los países, oenegés como Greenpeace recurren a famosos como Jane Fonda o Javier Bardem para lograr un pacto «ambicioso», ya que «determinará el destino de nuestro planeta azul».

La división de competencias dificulta el acuerdo

La atribución de competencias entre los distintos gobiernos e instituciones se presenta actualmente como el principal problema que dificulta la adopción de un tratado sobre la alta mar, informa Efe desde Nueva York.

En una rueda de prensa celebrada en la ONU en paralelo a los trabajos de los negociadores, la embajadora de Belize, Janine Felson, que habló en nombre de los estados de la Comunidad del Caribe -con especial interés en la cuestión al ser todos estados isleños- dijo que el problema es cómo hacer del futuro acuerdo algo «coherente y complementario con otros órganos y entidades que ya existen». Aclaró, añade Efe, que no se trata necesariamente de conflictos, sino de que la toma de decisiones pueda tener efectividad y coherencia, sin pisar competencias de otros cuerpos o adaptándose a la legalidad existente.

Quién puede proponer

Felson dio a entender que hay otra cuestión aún no cerrada, pese a que la ronda negociadora termina este viernes, y es definir el proceso consultivo, es decir, «quién puede hacer una propuesta» en las áreas marítimas protegidas, y citó como posibles partes interesadas a pueblos indígenas u organismos regionales. Y añadió que sigue siendo objeto de discusión, «qué autoridad o institución» presidirá todo el proceso de propuestas y de toma de decisiones. Por otra parte, insistió en que el objetivo último de estas discusiones debe ser «democratizar la gobernanza de la alta mar» y hacer de todo ello un proceso lo más inclusivo posible.

Una «embajadora juvenil»

En representación de la Alianza de la Alta Mar habló su «embajadora juvenil», Jihyun Lee, quien instó a los negociadores a trabajar por un texto que sea jurídicamente vinculante para enfrentar problemas como la sobrepesca y la contaminación marítima, que demuestran que el agua «pertenece a todos».

«Aún podemos hacerlo, pero necesitamos ambición por parte de los países, no tenemos tiempo que perder, no podemos salir (de la ronda negociadora) sin un tratado robusto», insistió en nombre de esta coalición de organizaciones no gubernamentales.

Las aguas consideradas de alta mar suponen dos tercios de la superficie de los océanos; en el mejor de los casos, los negociadores en esta quinta y última ronda aspiran a un instrumento que permita proteger un 30 % de ellas para el 2030, concluye Efe.