España abre la puerta a distribuir las cuotas de pesca por criterios sociales

s. serantes VIVEIRO / LA VOZ

PESCA Y MARISQUEO

De pie, de izquierda a derecha, Quintana, Villauriz y Feijoo, entrando al abarrotado salón de la cofradía de Celeiro, donde se clausuraron las XXV Jornadas de Pesca y se homenajeó a Gardacostas de Galicia
De pie, de izquierda a derecha, Quintana, Villauriz y Feijoo, entrando al abarrotado salón de la cofradía de Celeiro, donde se clausuraron las XXV Jornadas de Pesca y se homenajeó a Gardacostas de Galicia PEPA LOSADA

Garantiza en Celeiro seguridad jurídica a titulares de los cupos actuales

28 nov 2021 . Actualizado a las 04:45 h.

Cada Estado de la Unión Europea (UE) decide cómo distribuye las cuotas de pesca entre su flota, si bien la mayoría coincide con España al basarse en las capturas históricas. «Se esforzarán por prever incentivos» a los barcos más selectivos, con menos impacto ambiental o mayor contribución a la economía local, recomienda la Política Pesquera Común (PPC). A la espera de un informe del Consejo de Estado, del análisis en el Consejo de Ministros y del debate en Cortes, la futura Ley de Pesca Sostenible e Investigación Pesquera «abre la posibilidad» de repartir los cupos introduciendo cambios «hacia valores de más sostenibilidad y más equilibrio social».

Alicia Villauriz, secretaria general de Pesca, lo avanzó este sábado, en el tercer día de las 25 Jornadas de Pesca de Celeiro (Viveiro). Los Verdes ya han planteado en la Eurocámara la conveniencia de marcarse como meta que cada Estado de los Veintisiete asigne en el 2030 el 30 % de sus cuotas a la flota artesanal.

Según Villauriz, la nueva normativa española aspira a «reforzar el fin social de las posibilidades de pesca, en justo equilibrio con los intereses empresariales». Javier Garat, secretario general de la patronal Cepesca, constata «inquietud, por la inseguridad jurídica, si no deja claros los criterios de reparto», ya que si redistribuye las cuotas actuales «se irían al tacho las inversiones» de armadores que las compraron.

Teniendo en cuenta los exiguos cupos de algunas flotas de litoral, así como sus prácticas medioambientales, «entraríamos a tener en consideración más criterios que los históricos», dijo la secretaria de Pesca. Un «cambio de orientación, trazando un camino de futuro», en el que, subrayó, «la seguridad jurídica es prioritaria». Tanto como para «no poner en riesgo planteamientos y certezas del sector». Según Villauriz, «somos realistas: hay distribuciones en las que no corresponde hacer una revolución con los repartos».

Ella resumió en Celeiro los principios de una Ley de Pesca en la que el sector «debe apostar por la modernización e incorporar la digitalización», procurando mejorar la selectividad, la eficiencia energética, optimizar costes y apostar por la valorización . La han elaborado pensando en contribuir a un sector «más sostenible y competitivo, que genere riqueza y empleo», y en el que se valore más al pescador.

Mar estima que Galicia perderá 60 millones si la UE recorta la merluza

Volvió a llenarse el salón de la cofradía de Celeiro en la quinta sesión de un simposio que incluyó 21 conferencias en dos días y medio, transmitidas en directo por Internet. Javier Garat, secretario general de Cepesca, abrió la jornada del sábado reprochando a los políticos que «se les llene la boca declarándonos esenciales y estratégicos, pero con sus acciones no demuestran que lo seamos». También transmitió la «sensación de frustración» de la flota española por todas las políticas verdes «que ponen en riesgo la viabilidad de las empresas sin tener en cuenta las consecuencias socioeconómicas».

A los políticos también aludió Iván López, presidente de Agarba (Asociación Nacional de Armadores de Buques de Pesca de Bacalao), al analizar el escenario de la flota comunitaria tras el brexit. Cuando países como Noruega se autoasignan cuotas y se las restan a los Veintisiete «con agresividad y prepotencia, la respuesta de la UE es timorata, le falta determinación en defensa de la pesca».

Porque el sector a tiene tantos frentes abiertos que se necesitaría «un mes» para abordarlos, la conselleira de Mar Rosa Quintana centró su intervención en Celeiro en algunos. Entre ellos, los recortes de cuotas que propone la UE para las especies que gestiona en exclusiva, a la espera de negociar con el Reino Unido las compartidas. Un informe encargado por Mar cifra el impacto de la rebaja de la merluza en Galicia «en casi 60 millones de euros, un riesgo evidente para 500 empleos».

Núñez Feijoo, presidente de la Xunta, clausuró el congreso recalcando que «apostar pola pesca é o obxectivo de Galicia», siempre equilibrando el cuidado ambiental con el social y económico. Para mantener a un sector que suministra alimentos nutritivos y saludables, considera «prioritario» cuidar también a los pescadores y garantizarles sustento económico.

Alivio al aplazarse la retirada de ayudas al gasoil y temor al impuesto de la UE

Por la limitación de movilidad a causa de las nuevas cepas de covid-19, la Organización Mundial del Comercio (OMC) ha suspendido su conferencia de la próxima semana, cuando preveía pronunciarse sobre la retirada de las exenciones al gasoil pesquero. Quedó patente en Celeiro el alivio con el que ha recibido la flota el aplazamiento de una subida de precios que pondría «en riesgo la rentabilidad, una medida injusta que criminaliza a flotas —como la gallega— que practican una pesca responsable», protestó Rosa Quintana, ponente en el simposio.

Igual de «terrible sería», alertó Javier Garat, el impuesto que programa la UE para el carburante de la pesca en su plan Fit for 55, de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero. Supondría «3 céntimos más por litro» a partir del 2023.