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Francia y Reino Unido discrepan incluso sobre lo que hablan del conflicto pesquero

EFE PARÍS

PESCA Y MARISQUEO

Macron y Johnson hablaron del conflicto pesquero en un aparte de la reunión del G20, celebrada en Roma
Macron y Johnson hablaron del conflicto pesquero en un aparte de la reunión del G20, celebrada en Roma GUGLIELMO MANGIAPANE

París transmite voluntad de resolverlo y Londres los apremia a retirar la amenaza de represalias desde el martes

31 oct 2021 . Actualizado a las 18:32 h.

La reunión entre el presidente francés, Emmanuel Macron, y el primer ministro británico, Boris Johnson, que intentaba acercar posturas en el conflicto por las licencias de pesca terminó con aparentes desacuerdos incluso sobre el resultado del encuentro. La discusión entre ambos gobernantes, al margen de la cumbre del G20 de Roma, se produjo a menos de 48 horas de que el este 2 de noviembre entren en vigor las medidas de represalia anunciadas por el Gobierno francés contra el sector pesquero británico tras no recibir todas las licencias de pesca en aguas británicas a las que afirma tener derecho por el acuerdo del brexit.

En el lado francés, se mostraron conciliador tras la reunión, y fuentes de la presidencia gala señalaron que había voluntad de una «desescalada». «Los dos dirigentes acordaron que se mantengan discusiones en las próximas horas y los próximos días sobre las licencias de pesca», señalaron desde el Elíseo, sede del Ejecutivo galo. Macron expresó «su voluntad de continuar el diálogo sobre unas bases de exigencia, seriedad y respeto». También insistió en que es «necesario» que Londres «respete los compromisos» asumidos con la Unión Europea (UE) dentro del acuerdo del brexit.

Sin embargo, ese aparente espíritu conciliador de la reunión quedó pronto en entredicho cuando un portavoz de Downing Street aseguró que Johnson había urgido a Macron a retirar sus «amenazas» y le había mostrado su «profunda preocupación por la retórica que emana del Gobierno francés en los últimos días». Fuentes francesas indicaron que esas diferentes lecturas muestran «una diferencia de espíritu», ya que «nosotros hacemos una lectura comprometida» a favor del respecto de los acuerdos firmados.