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Libre tras quince días retenido el pesquero de Celeiro apresado por Irlanda

Somos Mar REDACCIÓN/ LA VOZ

PESCA Y MARISQUEO

A la izquierda, en primera línea, el Punta Candieira, atracado en Celeiro, en una foto de archivo
A la izquierda, en primera línea, el Punta Candieira, atracado en Celeiro, en una foto de archivo PEPA LOSADA

El Punta Candieira zarpó tras corregir las deficiencias detectadas por las autoridades irlandesas

14 jun 2021 . Actualizado a las 17:24 h.

A las nueve de la mañana de este lunes, quince días después de ser apresado, el pesquero de Celeiro Punta Candieira zarpó del puerto irlandés de Cobh, en el condado de Cork, donde el Gobierno de Dublín lo retenía, primero acusándolo de faenar en sus aguas territoriales, por lo cual lo obligaron a pagar una fianza de 170.000 euros, y después culpándolo de deficiencias que podían causarle problemas en la navegación. Estas fueron detectadas cuando el palangrero de Gran Sol entró en Gobh y aunque se corrigieron al poco tiempo, las autoridades irlandesas no comprobaron hasta este lunes que habían sido solventadas, explican fuentes del sector pesquero de Viveiro.

De hecho, el Ministerio de Asuntos Exteriores medió la semana pasada ante el Ejecutivo de Dublín para conseguir «que se lleve a cabo una nueva inspección del barco lo antes posible», tal y como informó Europa Press. Empresa armadora y tripulación del Punta Candieira han estado paralizados quince días, con los consiguientes perjuicios económicos, por una sucesión de incidentes que comenzó el 28 de mayo, en la bahía de Bantry, en Cork.

Ese días, dos después de una movilización de la flota pesquera irlandesa contra su Gobierno por el incremento de la vigilancia, el Punta Candieira y el arrastrero irlandés Lours de Mers mantuvieron un rifirrafe verbal cuando el primero conminó al segundo a variar su rumbo porque si no le cortaría el palangre. El patrón de Lours de Mers denunció en las redes sociales que se había sentido intimidado y acusó al Punta Candieira de largar parte de su aparejo dentro de las doce millas exclusivas de Irlanda, y de cortarlo antes de marchar, pero la inspección realizada ese mismo día por las autoridades del país no lo encontraron.

Tres días después, el 31 de mayo la patrullera Lé Róisín apresó al Punta Candieira cuando faenaba al sur del cabo Mizen, a unas 95 millas de la costa de Cork. Lo condujo a Cobh, donde el 1 de este mes fue inspeccionado. El 3 de junio el patrón del pesquero de Celeiro compareció por primera vez ante un tribunal de Midleton, donde la fiscalía de Irlanda concretó que lo acusaba de «pescar ilegalmente» en sus aguas territoriales. Exigió una fianza de 170.000 euros para liberar al barco y de 100 para el capitán del palangrero. El armador los depositó el 4 de junio, con lo cual teóricamente quedaban libres ambos.

Fuentes del sector pesquero celeirense aseguraron que el Punta Candieira había optado por permanecer en Cobh hasta el día 8 de este mes para esperar por el patrón, que había sido citado de nuevo por la Justicia irlandesa. Declaró ese día, pero no le permitieron zarpar hasta este lunes, cuando las autoridades de Irlanda dieron el visto bueno a la corrección de las presuntas deficiencias que habían detectado. El juicio por la presunta pesca ilegal está fijado para el 2 de julio.