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La taberna de Vicente

Javier Guitián
Javier Guitián EN OCASIONES VEO GRELOS

CONSUMO MAR

XOÁN A. SOLER

31 may 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

No sé por qué me ha venido a la mente la taberna de Vicente. El pequeño local estaba situado en las cercanías del puerto y a el acudíamos puntualmente los viernes por la noche. A pesar de su reducido tamaño, daba cobijo a un buen número de clientes que disfrutaban del pulpo y de las jarras de ribeiro con sus inevitables tazas. Solo el precio, variable como el megavatio, podía causar una sorpresa en aquel gozoso escenario.

El pulpo era el polo de atracción de la taberna. Pequeño, pero sabroso; picante, pero en su punto, hacía olvidar las escasas penas de la semana. Rara vez la señora, Carmiña, se dirigía directamente a nosotros, utilizando a Vicente como intermediario: «Diles qué si quieren más pulpo que lo pidan, que vienen ahí unos de Foz». Dicho y hecho.

El vino merece un comentario aparte. La leyenda de que el patrón le añadía unos polvitos mágicos al vino para que pidiéramos más nunca pudo ser demostrada experimentalmente. Fuera o no cierta, el máximo efecto que conseguimos con aquel fluido milagroso fue que la Guardia Civil de Tráfico nos parara para identificarnos al ir «sospechosamente despacio».