Las carpas, que abrieron a mediodía, recibieron la visita del presidente del Gobierno
02 oct 2026 . Actualizado a las 04:46 h.La Festa do Marisco do Grove ya está en marcha. Este jueves, media hora después del mediodía, las cajas instaladas en el recinto de O Corgo comenzaron a emitir los tiques que iban a permitir saborear las primeras raciones de esta edición, que ya es la número 63. El alcalde José Cacabelos se mostraba confiado. La del Marisco, recordó, es una fiesta más que consolidada, con una capacidad de atracción que no falla. «Antes estábamos muy preocupados por el clima, pero hemos pasado años con auténticos temporales y la fiesta ha seguido creciendo. Haga el tiempo que haga, va a funcionar», dijo con seguridad.
Para muestra, un dato: los hoteles de la localidad han tenido, ya durante estos días previos al arranque de la celebración, una ocupación media del 75 %. «La gente de fuera de Galicia ya está aquí», dijo el regidor. Este año, la fiesta ha adelantado su horario de apertura —las carpas solían abrirse a última hora de la tarde— y en esta ocasión no se va a activar el servicio de cafetería, a fin de «abrir la fiesta a otras partes de O Grove».
Se verá si se cumplen esos objetivos o no. De momento, queda toda la fiesta por delante: un certamen empeñado en ser sostenible, ya que el cuidado de medio ambiente y del mar debe ser prioritario, según recalcó el regidor, que reconoció que no ha resultado fácil garantizar las cantidades de camarón o almeja precisas para la ocasión. Pero se ha logrado obtener esa materia prima y hacerlo garantizando, siempre, que lo que hay en los platos es producto gallego y de calidad. «Compramos en lonja y garantizamos que todo el producto es de las rías gallegas. Si en lonja no hay producto, no lo podemos ofrecer. Pero esto es garantía de calidad», dijo el regidor. Y es que cuidar la ría es crucial para que esta pueda seguir ofreciendo el marisco que tan justa fama ha dado a O Grove. El potencial del entorno, sumado al buen hacer de los profesionales del mar y de la hostelería, son vitales para la localidad y para «una fiesta en mayúsculas».
Durante la jornada inaugural de la fiesta, por el recinto de O Corgo se dejó caer el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que acompañado por una nutrida representación de la familia socialista en Galicia —desde Besteiro a Abel Caballero— hizo una fugaz visita al recinto al filo de las dos de la tarde. Visitó el puesto del pulpo —un producto que degustó, aunque sin condimento alguno— y luego compartió unos minutos de charla con sus compañeros de filas mientras probaba algunos de los platos que se sirven en la fiesta: percebes, camarón, navajas... Todo lo que probó, asegura el alcalde de O Grove, el también socialista José Cacabelos, «le encantó». El regidor grovense considera muy importante que el presidente del Gobierno haya hecho una parada en este certamen. «Pudimos explicarle que esto es un homenaje a las mariscadoras, a los mariscadores, a los bateeiros... Al producto fresco, a la hostelería y al turismo», señaló el regidor al término de la visita.
Y apuntó también que a Sánchez, que fue abucheado por unos —de «sinvergüenza» a «vete para Ceuta»—, pero también vitoreado por otros —al grito de «presidente» y «guapo»—, «le sorprendió que a una fiesta en octubre viniese tanta gente de toda España». La visita del presidente del Gobierno a la carpa de degustación llevó aparejado un amplio despliegue de seguridad que incluyó, además de la presencia de numerosos agentes, la revisión de todas las alcantarillas.
También en O Grove, y también antes de desplazarse hasta la sede del Foro La Toja, Pedro Sánchez visitó la empresa Caslúa, especializada en la construcción de casas cápsula de fabricación china.