La Festa do Marisco convierte O Grove en la capital gastronómica de Galicia
SOMOS MAR
«Compramos en lonja y garantizamos que todo el producto es de las rías gallegas», dice, rotundo, el alcalde Cacabelos
01 oct 2026 . Actualizado a las 17:39 h.La Festa do Marisco do Grove ya está en marcha. Media hora después del mediodía, las cajas instaladas en el recinto de O Corgo comenzaron a emitir los tiques que iban a permitir saborear las primeras raciones de esta edición, que ya es la número 63. El alcalde José Cacabelos se mostraba confiado. La del Marisco, recordó, es una fiesta más que consolidada, con una capacidad de atracción que no falla.« Antes estábamos muy preocupados por el clima, pero hemos pasado años con auténticos temporales y la fiesta ha seguido creciendo. Haga el tiempo que haga, va a funcionar», dijo con seguridad. Para muestra, un dato: los hoteles de la localidad han tenido ya durante estos días previos al arranque de la celebración, una ocupación media del 75 %. «La gente de fuera de Galicia ya está aquí», dijo el regidor. Este año, la fiesta ha adelantado su horario de apertura (las carpas solían abrirse a última hora de la tarde) y al no activarse el servicio de cafetería, el objetivo es «abrir la fiesta a otras partes de O Grove».
Se verá si se cumplen los objetivos o no. De momento, queda toda la fiesta por delante: un certamen empeñado en ser sostenible, ya que el cuidado de medio ambiente y del mar debe ser prioritario, según recalcó el regidor, que reconoció que no ha resultado fácil garantizar las cantidades de camarón o almeja precisas para la ocasión. Pero se ha logrado y, siempre, con producto gallego y de calidad. «Compramos en lonja y garantizamos que todo el producto es de las rías gallegas. Si en lonja no hay producto, no lo podemos ofrecer. Pero esto es garantía de calidad», dijo el regidor. Y es que cuidar la ría es crucial para que esta pueda seguir ofreciendo el marisco que tan justa fama ha dado a O Grove. El potencial del entorno, sumado al buen hacer de los profesionales del mar y de la hostelería, son vitales para la localidad y para «una fiesta en mayúsculas».