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Los proyectos ambientales en la ría permiten el arado de cuatro millones de metros cuadrados

Marcos Gago Otero
marcos gago POIO / LA VOZ

SOMOS MAR

El arado desde el mar de los bancos marisqueros de a flote ha facilitado la proliferación de cría de almeja en la ría de Pontevedra
El arado desde el mar de los bancos marisqueros de a flote ha facilitado la proliferación de cría de almeja en la ría de Pontevedra LONJA DE CAMPELO

El barco de la lonja de Campelo actuó en la retirada de algas y control de depredadores como el cangrejo verde y la ouxa

29 ago 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

La primera fase de los proyectos bianuales de restauración de biodiversidad y ecosistemas (código PE209B), un programa de ayudas de la Consellería do Mar con el respaldo de los fondos europeos Fempa, concluyeron este viernes tras ocho meses de trabajos en los bancos marisqueros de la ría de Pontevedra. Son tres proyectos, uno por cofradía, coordinados desde la lonja de Campelo.

Son iniciativas que permiten la realización de trabajos de recuperación ambiental, actuando con el barco de la lonja de Campelo en las áreas productivas tanto de a pie como de a flote.

Una de las cuestiones en las que las cofradías marisqueras son especialistas y pioneras en Galicia es en la preparación del sustrato para la siembra de almeja, con el empleo de arados desde el barco que llegan a todas las zonas productivas. Desde el sector recuerdan que las playas son como las huertas en tierra, es necesario trabajarlas para que el sedimento esté reblandecido y adaptado a favorecer la fijación de la semilla de almeja y propiciar su crecimiento en óptimas condiciones. En estos ocho meses del 2026 se han llevado a cabo 35 días de arado, en cuatro millones de metros cuadrados.

En el marco de estos trabajos se realizó un control de depredadores de los bivalvos, sobre todo con el objetivo de proteger la almeja que es el producto principal de la lonja poiense.

Se actuó principalmente en la retirada de dos especies de depredadores en las zonas del fondo de la ría, donde se concentran los bancos de almeja. Por un lado, se han sacado cangrejos, de especies no comerciales pero que sí devoran grandes cantidades de bivalvos. Además están las ouxas, una especie de raya que tampoco tiene mercado y que causa estragos en las Rías Baixas, siendo uno de los problemas que preocupan al sector gallego.

Entre enero y agosto, con el auxilio del barco de la lonja de Campelo se intervino durante 45 días en la extracción de ouxas así como en la captura de cangrejo verde con nasas.

El invierno fue duro en la comarca y a la ría llegaron una gran cantidad de residuos vegetales —ramas, troncos y hojas—. que fueron expulsados en buen número por el mar a la batiente y sacados de la orilla por mariscadoras y tractores del Concello de Poio. Sin embargo, no todo fue empujado por el mar a la playa seca y el barco de la lonja dedicó siete días tras los temporales para evitar su acumulación en el fondo marino encima de los bancos.

Otros 50 días se emplearon en la retirada de algas, porque su acumulación en el fondo marino priva a los bivalvos de nutrientes y también los debilita y puede llegar a matarlos.

La segunda fase del proyecto se comenzará en otoño de este año y se espera que pueda estar rematada a principios del 2027, actuando en cada ocasión según la necesidad de cada momento estacional.