Dos acusados por el naufragio del Villa de Pitanxo reciben la notificación del juicio y el requerimiento de 44 millones de fianza
SOMOS MAR
El patrón y un directivo de la armadora comparecieron en la Audiencia Nacional, pero el otro justificó su ausencia
06 ago 2026 . Actualizado a las 04:45 h.Los medios de comunicación que esperaban en la Audiencia Nacional de Madrid no vieron entrar ni salir a los acusados por el naufragio del Villa de Pitanxo, el pesquero de Marín que naufragó en Terranova el 15 de febrero del 2022 y en el que perdieron la vida 21 de los 24 tripulantes. De los tres citados por segunda vez, ayer comparecieron el patrón del buque, Juan Enrique Padín Costas, y uno de los directivos de la empresa armadora, José Antonio Nores Ortega. El otro, José Antonio Nores Rodríguez, justificó su ausencia con un parte médico, según fuentes jurídicas.
A los dos que se personaron se les entregó la notificación de la apertura del juicio oral y el requerimiento de la fianza de 44 millones de euros impuesta a los tres, que podrá presentarse hasta el 15 de septiembre. Esta medida cautelar ha sido adoptada para garantizar el pago de las responsabilidades pecuniarias y civiles derivadas de los delitos si finalmente hay condena. De forma solidaria, deben responder el patrón, el administrador de la armadora y el director de flota, así como Pesquerías Nores y British Marine Luxembourg, el club P&I, como responsables civiles.
La Fiscalía de la Audiencia Nacional solicita nueve años de prisión para cada acusado por su presunta responsabilidad en 21 delitos de homicidio por imprudencia grave (uno por cada tripulante muerto), uno de lesiones imprudentes al superviviente Samuel Koufie, otro contra los derechos de los trabajadores y uno de falsedad documental.
En el auto de apertura oral, el juez Ismael Moreno ve «indicios racionales de criminalidad» al considerar que el pesquero faenaba con «estabilidad alterada, medios de salvamento inoperativos y condiciones laborales extremas». Al patrón le atribuye haber intentado salvar el aparejo y las capturas de pescado «antes que picar los cables y asegurar la flotabilidad del buque». De los directivos de Pesquerías Nores dice que «consintieron y mantuvieron esa estructura de riesgo de manera continuada», tolerando la sobrecarga del buque y la falta de medios de salvamento.