Los prados de algas en Japón podrían esconder una solución contra las mareas rojas en las Rías Baixas
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La investigadora de la UVigo, Rocío Blanca Sújar, estudia en Hokkaido la capacidad de los bosques marinos de kelps para frenas las proliferaciones de algas nocivas
21 jul 2026 . Actualizado a las 17:10 h.La isla de Hokkaido (Japón) comparte muchas similitudes con las Rías Baixas. Ambas albergan importantes actividades de acuicultura y recolección de marisco, y su economía depende en gran medida de la salud de sus ecosistemas costeros. Este ha sido uno de los motivos por los que Rocío Blanca Sújar, investigadora predoctoral del grupo de Oceanografía Biolóxica del Centro de Investigación Mariña (CIM) de la Universidade de Vigo ha elegido la isla nipona para avanzar en su búsqueda de nuevas estrategias naturales para combatir las mareas rojas. Ambos territorios son laboratorios naturales comparables para estudiar las floraciones algas nocivas y, también, para encontrar soluciones a sus problemas.
Durante su estancia en Japón, la investigadora colabora con el equipo dirigido por el Doctor Nobuharu Inaba, del Public Works Research Institute de Sapporo (Xapón), para analizar el papel de los lechos de macroalgas —en particular los formados por las algas pardas gigantes (kelp)— como herramienta potencial para el control biológico de las floraciones algales nocivas. Estos bosques marinos son ecosistemas altamente productivos que albergan una gran diversidad de microorganismos y desempeñan funciones ecológicas esenciales en las zonas costeras. «O traballo céntrase na caracterización do microbioma asociado ás kelps e na avaliación da súa capacidade para regular especies fitoplanctónicas nocivas. Ademais, investigarase a presenza de bacterias con actividade alguicida e analizarase se a conservación ou restauración destes ecosistemas podería contribuír a reducir a aparición ou intensidade das mareas vermellas», indican desde la Universidade de Vigo.
«A estadía está a ser unha experiencia moi enriquecedora, tanto a nivel científico como persoal. Estou a aprender novas metodoloxías e a traballar cun equipo cunha ampla experiencia en ecoloxía costeira, o que me permite abordar a miña investigación desde perspectivas diferentes. Agardo que esta colaboración achegue novos coñecementos para a miña tese e sente as bases de futuras colaboracións entre Galicia e Xapón», destaca Rocío Blanca. Su investigación estudia las interacciones entre el fitoplancton productor de toxinas y su microbioma, es decir, las comunidades de bacterias y otros microorganismos asociados a estas microalgas. «O obxectivo é comprender como estas relacións poden influír no desenvolvemento, mantemento e toxicidade das proliferacións de algas nocivas».
Los resultados obtenidos contribuirán a ampliar el conocimiento sobre las interacciones entre los microorganismos marinos y el fitoplancton tóxico, así como sobre el potencial de los ecosistemas de macroalgas para favorecer la regulación natural de las floraciones algas nocivas, abriendo así nuevas vías para la protección de los ecosistemas costeros y de las actividades económicas que dependen de ellos.