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Pescaderías tradicionales piden que se aplace la entrada en vigor del VeriFactu

europa press MADRID

SOMOS MAR

JOSE PARDO

Hacen suyos los argumentos que dan los asesores fiscales sobre la necesidad de evitar duplicidades, costes innecesario y adaptaciones precipitadas, a pesar de que ya ha habido un aplazamiento

11 jul 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

La patronal de las pescaderías tradicionales, Fedepesca, se ha alineado con la Asociación Española de Asesores Fiscales (Aedaf) en su petición de retrasar la entrada en vigor obligatoria de VeriFactu, asumiendo los argumentos que dan sobre «evitar duplicidades, costes innecesarios y adaptaciones precipitadas en el marco de la transición hacia el nuevo modelo europeo de información del IVA», explican en un comunicado.

Los detallistas de pescado aseguran que comparten «plenamente» la necesidad de avanzar en la digitalización, la trazabilidad y la modernización de las obligaciones fiscales, pero consideran «imprescindible» que este proceso se desarrolle con «planificación, seguridad jurídica y proporcionalidad», evitando que los autónomos tengan que asumir sucesivas adaptaciones tecnológicas en un corto período de tiempo.

Fedepesca llama a que VeriFactu tenga en cuenta la realidad técnica y operativa de microempresas y pequeños establecimientos. Así, solicita la exoneración del sistema para las microempresas más vulnerables, especialmente autónomos minoristas en régimen de recargo de equivalencia que realizan ventas a consumidor final, así como un tratamiento específico para las ventas mediadas por báscula. Las pescaderías tradicionales forman parte de un tejido empresarial integrado mayoritariamente por negocios familiares, autónomos y microempresas con recursos humanos, técnicos y económicos limitados, por lo que la adaptación a VeriFactu implica inversiones «muy relevantes» en la adquisición de básculas o en sistemas alternativos que permitan la venta mediando un pesaje, pero que cumpla con el reglamento.

En este contexto, la patronal considera que el aplazamiento debe aprovecharse para replantear el calendario y avanzar hacia un modelo «más coherente, coordinado con la facturación electrónica obligatoria y plenamente compatible» con el marco europeo ViDA.