Tapas, actividades infantiles y cocina en directo inauguraron el festival de Arvi en Montero Ríos
10 jul 2026 . Actualizado a las 20:22 h.A las once y media de la mañana, el recinto del Vigo SeaFest todavía despertaba. Con el cielo cubierto, pero sin frío, los operarios daban las últimas pasadas de bayeta a los barriles que harían de mesas, colocaban bolsas en las papeleras y ultimaban los preparativos de los puestos. La inauguración oficial reunió en la carpa de la Cooperativa de Armadores de Vigo a representantes de las administraciones y del sector pesquero. Los participantes coincidieron en reivindicar el mar y la importancia de acercar el consumo de pescado a las nuevas generaciones. El presidente de Arvi, Javier Touza, destacó la donación de cerca de 3.000 kilos de pescado para elaborar tapas a precios populares. La conselleira do Mar, Marta Villaverde, le respaldó al incidir en la necesidad de conservar el mar y reforzar el contacto de los jóvenes con el sector: «É esencial reconectar coas novas xeracións, que teñan ese vínculo identitario. Eles collerán o timón e deles vai depender o consumo e o futuro das actividades marítimo pesqueiras», afirmó.
Las mesas de madera comenzaron entonces a ocuparse, las parrillas se encendieron y el olor a sardinas, merluza, rape, raya o pez espada recién cocinados se extendió por el paseo de Montero Ríos. En el espacio de actividades infantiles un grupo de niños y de la APAM (Asociación de Personas con Diversidad Funcional, Familias y Amigos) hacían peces de papel para decorar un mural marinero.
El showcooking del cocinero Manuel Triay fue uno de los platos fuertes del programa. Explicó dos elaboraciones que todo el mundo puede hacer en casa y otra un poco más complicada porque requiere del robot de cocina coreano Ocoo. Preparó tres propuestas con «sabores súper tradicionales», pero con una pizca de técnica: tacos mejicanos con raya pibil, salteado de pez espada con tomate cherry confitado y la versión «más friki» del calamar encebollado con jugo de la hortaliza oxidada.
Al mismo tiempo, los primeros visitantes del día recorrían los puestos del recinto. Entre ellos estaban Roxana y Kristhen, dos jóvenes hondureñas que descubrieron el festival por casualidad mientras paseaban. Compartieron un brioche de calamares que calificaron de «delicioso» y al que bautizaron como «un perrito caliente gallego» por su parecido con un plato típico de su país y ya hacían planes para volver por la noche, seguir el partido de España y probar otras tapas. Hacia el mediodía, la mayoría de las mesas desplegadas en los jardines de Montero Ríos se llenaron de vecinos y visitantes que se deleitaron con exquisiteces de la gastronomía gallega.
Mañana habrá un ronqueo de atún a las 13.00 horas y Lucía Freitas presentará Amas da terra a las 19.00 horas.