El arroaz boto levanta falsas alarmas sobre la presencia de orcas en las rías
SOMOS MAR
«Xa non debería haber», tras desplazarse al Cantábrico un grupo avistado
11 jul 2026 . Actualizado a las 04:45 h.El paso de uno de los grupos de orcas del Estrecho que acostumbran a interactuar con las embarcaciones ha dejado esta semana alguna que otra muesca en Galicia. Un avistamiento el día 5 frente a la costa de Barbanza, otro el día 7 cerca de Arou, una embestida a una embarcación frente a Muxía ese mismo día, una interacción, pero sin contacto, también en la Costa da Morte, a mucha más distancia del litoral...
El encontronazo que el día 7 tuvo el catamarán Divine Comedie con los cetáceos se produjo a unas 6,5 millas del cabo Touriñán y requirió la intervención de Salvamento Marítimo, que movilizó a la lancha Salvamar Altair, que lo remolcó hasta el puerto de Camariñas para reparar los daños.
Pero ese grupo de animales, que sigue el comportamiento disruptivo que en el 2020 se detectó entre las orcas del Estrecho, se ha desplazado al norte y ya el día 9, este jueves, la aplicación de Orca Atlántica registró una interacción a muchas millas de Galicia. «Xa non debería haber» en aguas gallegas, apunta Alfredo López, de la Coordinadora para o Estudo dos Mamíferos Mariños (Cemma). Al menos por ahora, puesto que hay constancia de que otros dos grupos de orcas que suelen interactuar con barcos se localizaron en Portugal, por lo que habrá que ver si deciden quedarse por esas latitudes o continuar rumbo al norte, en cuyo caso se las podrán cruzar las embarcaciones que naveguen por la costa de Galicia.
No obstante, López advierte de que muchos de los avisos que se están recibiendo por avistamientos de orcas no son por haber observado tal cetáceo, sino que se trataría de confusiones con otro mamífero marino, el arroaz boto o delfín blanco (Grampus griseus), «que non ten nada que ver coa Orcinus orca», aclara el biólogo de la Cemma y de Orca Atlántica.
Esas alarmas, que suelen saltar cuando barcos de pesca se encuentran con ejemplares de ese arroaz y creen que se trata de orcas, son peligrosas porque «poden xerar reaccións de pánico nos bañistas cando, en realidade, non pasa nada». Porque esta especie, aunque no tanto como los arroaces comunes, suele internarse en las rías más que aquellos otros cetáceos con los que se los confunde.
En busca de pulpo y calamar
El experto señala que el arroaz boto es una especie poco frecuente en las rías porque vive alejado de la costa, pero llega para mantener su dieta de pulpo y calamar; ahora están entrado para el desove, de ahí que se hayan localizado entre Vigo y Arousa, haciendo saltar las alarmas. Falsas, pero alarmas.
Por eso desde Orca Atlántica recomiendan enviar fotografías o material audiovisual de los ejemplares que se avisten para poder determinar de forma fehaciente de qué especie se trata y, por tanto, si se está o no delante de un riesgo de interacción.
Por otra parte, desde Orca Atlántica insisten en las recomendaciones que han adoptado Francia y Portugal en caso de encuentro con orcas, que aconsejan parar el motor, en lugar de las que ha decidido unilateralmente España, de navegar hacia la costa. Un consejo que puede servir para el Estrecho, pero no para una costa como la gallega llena de «rochas, pedras e farallóns», explican.