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El palangre de fondo deja Mauritania tras colapsar la pesquería de palometa

E. A. REDACCIÓN / LA VOZ

SOMOS MAR

Imagen de archivo de tripulantes de un barco español en Mauritania
Imagen de archivo de tripulantes de un barco español en Mauritania C.

El Gobierno empieza a tramitar las ayudas de «minimis» para estos barcos

07 jul 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

El acuerdo de pesca sostenible que la Unión Europea mantiene con la República de Mauritania es, hoy por hoy, el más importante de los que actualmente tiene en vigor con terceros países. Al menos por el número de barcos y la cantidad que Europa paga por pescar en sus aguas: 60 millones de euros. Expira en noviembre del 2026. Pero este año ya no ha ido a faenar allí ningún palangrero de fondo. Esos que figuraban en la categoría 3 del acuerdo y que se dedican principalmente a la captura de palometa negra o castañeta (Brama brama). Se dedicaban. Los once barcos de esa modalidad —todos gallegos— que explotaban esas licencias han desistido de trabajar en ese caladero tras sufrir el año pasado un brutal descenso de capturas. Una caída tal que les ha desanimado por completo de regresar a ese caladero africano esta temporada.

Es más, muchas de esas embarcaciones lucen ahora el cartel de «se vende», asegura un armador de Marín que, precisamente, lo ha colgado en uno de los dos barcos que tenía faenando allí. El otro se ha recolocado en el caladero nacional, en el censo de las islas Canarias «porque tenía historicidad de pesca allí», dice. También están a la venta algunos en Ribeira, donde incluso se ha disuelto la histórica asociación Orpal (Organización de Palangreros), que ha vendido incluso su sede.

La armadora de Marín sitúa en los bloqueos que se dieron en la frontera con el Sáhara en el 2019 y el 2020, cuando toneladas de mercancía —principalmente palometa que la flota enviaba en fresco desde Nuakchot al mercado español— se pudrió en el interior de camiones bloqueados durante días en medio del desierto. Pero el verdadero crac fue el año pasado, en el 2025, cuando colapsó el stock de palometa negra. Las capturas cayeron de forma abrupta. Perdieron casi el 90 % del volumen de kilos con respecto al año anterior. «Un barco que pescaba arredor de 400.000 quilos descargou no exercicio pasado apenas 40.000», explica Sergio López, gerente de la Organización de Productores Pesqueros de Burela, a la que están adscritos algunos de los barcos afectados. En años anteriores había habido «oscilacións», incluso alguna que otra «parada temporal», pero jamás «esta situación». Es cierto que el precio repuntó algo, pero se trata de una especie de escasa cotización en la que la rentabilidad viene dada por los kilos. Y esos no ha habido forma de reunirlos. 

Curso de formación

A raíz del descenso de capturas, los armadores solicitaron al Gobierno que encargase un estudio científico sobre el stock de Brama brama, en Mauritania, tarea que abordó el Instituto Español de Oceanografía (IEO). Sus biólogos certificaron su debilidad de la que responsabilizaron a los excesos cometidos por la flota extracomunitaria que allí faena, como rusos y chinos, resume López.

Ante esa situación, el Gobierno ha dado los primeros pasos para articular las ayudas de minimis que la Comisión autoriza a dar a empresas en caso de pérdidas de producción. Y las de palangre de fondo que operaban en Mauritania las han tenido.

Menos castañeta en los mercados y en las lonjas al fallar la flota

Detrás de ese colapso está la explicación de que ya no se vea tanta castañeta en los expositores de la pescadería, cuando antes era asidua. Las lonjas gallegas constatan esa menor presencia. En lo que va de este año apenas se han subastado 778 kilos, a una media de 3,45 euros.

Porque era esa flota, la del palangre de fondo que pescaba en Mauritania, la principal proveedora de la especie en Galicia y en España, puesto que «se dedica a ela especificamente», explica Sergio López. Es cierto que también la captura algún palangrero o el arrastre en el caladero nacional, pero no la tiene como objetivo y simplemente descarga la que entra de manera accesoria. Y los rusos y chinos que explotan ahora la Brama brama no la comercializan en el mercado español.

Con todo, este segmento de flota no pierde la esperanza de regresar a Mauritania. A por palometa. El acuerdo pesquero vence en diciembre y ya van cuatro rondas de negociación para renovarlo. En junio fue el último encuentro entre comunitarios y mauritanos. Fue en Las Palmas. Los armadores piden que se mantenga la categoría 3 que reúne al palangre de fondo y sugieren que se presione con el importe que se ofrece. Porque quieren volver, igual que los arrastreros de Huelva o los excefalopoderos. Eso sí, «isto debe servir para que a UE reflexione sobre a súa dimensión exterior».