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A Illa se planta en pleno frente al parque de almacenamiento de betún del puerto de Vilagarcía

Serxio González Souto
SERXIO GONZÁLEZ A ILLA / LA VOZ

SOMOS MAR

El proyecto aprovechará parte de las antiguas instalaciones en las que ya se almacenó betún y construirá nuevos depósitos con una altura de 27 metros
El proyecto aprovechará parte de las antiguas instalaciones en las que ya se almacenó betún y construirá nuevos depósitos con una altura de 27 metros MARTINA MISER

Una moción de rechazo impulsada por el PSOE, enmendada por el BNG y apoyada por el PP obtiene un respaldo unánime

06 jul 2026 . Actualizado a las 08:53 h.

«No meu pobo teño unhas directrices distintas e ninguén me vai dicir o que teño que votar». Tal vez pueda exponerse con mayor literatura, pero difícilmente cualquier otra expresión sería más clara que la que el alcalde socialista de A Illa, Luis Arosa, enunció en el pleno de la semana pasada con respecto al parque de almacenamiento que Betunes Gallegos SLU, una filial de la multinacional Gunvor, proyecta en el puerto de Vilagarcía con el aval de la Autoridad Portuaria y de la Dirección Xeral de Calidade Ambiental e Sostibilidade de la Xunta. La moción de rechazo a esta instalación partía, de hecho, del propio PSdeG-PSOE. Una enmienda del BNG, en la que la formación nacionalista recordaba que los tres grupos parlamentarios ya habían tomado posición en Santiago a instancias de la diputada Montse Prado, dejó la iniciativa lista para su votación. Y, aunque el Partido Popular y el concejal no adscrito, Matías González Cañón, trataron de revolverse, el sentido de mar del municipio arousano se impuso para conseguir su aprobación por unanimidad: A Illa no quiere ni oír hablar de que 320.000 toneladas de material bituminoso naveguen la ría cada año para dar servicio a la terminal portuaria.

Manuel Suárez, el teniente de alcalde nacionalista, lamentó en un momento del debate que tanto el PP como el PSOE hubiesen dirigido la sesión parlamentaria hacia los aspectos estéticos del proyecto —el Concello de Vilagarcía interpuso una alegación ante el descomunal tamaño que adquirirán los mayores tanques, con una altura prevista de 27 metros— en lugar de centrarse en el fondo de la cuestión, esas 320.000 toneladas «con todo o risco que supón nun porto que se atopa no fondo da ría».

Cañón quiso acusar a las dos formaciones coaligadas en A Illa de seguir las directrices que se les marcan desde Madrid o desde Santiago. Pero fue entonces cuando Arosa no tuvo problema alguno en defender una línea distinta a la del PSdeG y Suárez replicó que el Bloque está bien alineado con las tesis de sus representantes en el Congreso de los Diputados y en el Parlamento de Galicia. «Non sei por que lles molesta que saiamos a manifestarnos e rexeitar proxectos como o de Altri na Ulloa, a mina de cobre en Touro ou este do betume, a non ser que vostedes si estean de acordo con eles», le espetó el portavoz nacionalista a la bancada conservadora, que no por contraargumentar cambió el sentido de su voto: no al betún.

La moción alerta de «un grave risco ambiental para a ría de Arousa»

La moción considera que la terminal de betunes supón «unha grave risco ambiental para a ría de Arousa, o marisqueo, as bateas e o sector pesqueiro». Por ello, PSOE, BNG y PP exigen a la Xunta «que paralice a súa tramitación en tanto non se realice unha avaliación ambiental independente». La corporación, por último, reclama al Gobierno gallego que garantice la participación de los concellos ribereños y los sectores afectados en decisiones de este calado.