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A Coruña se rinde a la sardina: la lonja descarga 130 toneladas para un San Xoán de calidad y precios contenidos

F. Molezún / T. Rivas A CORUÑA

SOMOS MAR

Descarga de sardina este martes en la lonja de A Coruña
Descarga de sardina este martes en la lonja de A Coruña P. G.

Los barcos doblaron esfuerzos y en el mercado de la plaza de Lugo se registra un lleno absoluto con un precio medio de ocho euros el kilo

23 jun 2026 . Actualizado a las 13:30 h.

La magia de la noche de San Xoán ya se respira en A Coruña. El gran termómetro de esta festividad, la lonja herculina, ha superado con nota las expectativas de la temporada al registrar la descarga de unas 130 toneladas de sardina. Desde la tarde del lunes, el goteo de embarcaciones cargadas de pescado ha sido incesante, sumergiendo al recinto pesquero en unas horas de actividad frenética para garantizar que el producto estrella llegue a tiempo a las brasas de particulares y negocios hosteleros.

Para lograr este importante volumen de capturas en una fecha tan señalada, la flota local echó mano de la estrategia y de un esfuerzo redoblado. Muchos barcos aprovecharon las primeras horas del lunes para salir rumbo al caladero, situado en las inmediaciones de Valdoviño, capturar las primeras tandas y regresar rápidamente a puerto para realizar un segundo lance que terminaron de descargar este martes. «Sobre las 17.00 horas empezaron a entrar los primeros y se subastó sobre las 20.00 horas. Así pudieron volver a salir porque a partir de la medianoche ya la cuota corresponde al martes», detalló el coordinador de la lonja de A Coruña, Nacho Iglesias, en el programa Voces de A Coruña, de Radio Voz. 

Este doble turno ha permitido que el mercado local amanezca completamente abastecido y, además, con una excelente noticia para el bolsillo de los coruñeses: los precios se han mantenido contenidos. La abundancia en las capturas ha propiciado un coste ligeramente más asequible que en la campaña del año anterior, todo ello sin renunciar a un nivel gastronómico sobresaliente. Según apunta el propio Iglesias, aunque el momento óptimo de grasa llegará en unas semanas, el producto que llega al plato es de primera categoría. «Es una buena cantidad y los precios están contenidos, un pelín más barato que el año pasado. Eso sí, la calidad va a ser espectacular. La gente que hoy coma sardinas ya me lo dirá. Quizá le falta un pelín para tener el mejor tamaño, suele ser a principios de julio cuando empiezan a tener esa grasilla, pero es muy buena sardina», aseguró.

El reflejo de este éxito en la lonja se ha trasladado de inmediato a los despachos de los mercados minoristas. En la emblemática plaza de Lugo, la estampa es de auténtica eclosión mariñera. Los mostradores se encontraban a primera hora llenos a reventar y las tradicionales placeras trabajan a destajo, mostrando decenas de cajas de porexpán perfectamente preparadas y repletas de producto listo para atender los innumerables encargos de la jornada. En los pasillos del mercado, el precio medio de la sardina ronda los ocho euros el kilo, una cifra muy competitiva teniendo en cuenta la altísima demanda popular. Sin embargo, unas horas después, sobre las 10.30 horas, la estampa ya era muy diferente porque en los puestos se había despachado casi por completo toda la mercancía. «Tenía bastante encargado y lo que no estaba, se vendió muy pronto. Las sardinas no son de las grandes, entran unas 15 en el kilo, pero tienen muy buena pinta», explicaba la placera Mónica Mella. 

Por otra parte, el indiscutible protagonismo de la sardina en este día ha dejado una ventana de oportunidad perfecta para quienes prefieran consumir otras especies marinas. Al canalizarse casi toda la atención de los compradores y de las propias placeras hacia el menú tradicional de San Xoán, la demanda del resto del pescado fresco ha caído notablemente en el recinto. Como consecuencia directa de este desvío de la atención, especies tan cotizadas habitualmente como el rape, los gallos y la pescadilla se han subastado a precios tirando a bajos. Tal y como concluye Iglesias, se trata de una tendencia cíclica e inevitable: «La gente y las placeras se enfocan en las sardinas y la demanda del resto de pescado baja. Hoy el rape, los gallos y la pescadilla fueron a unos precios tirando a bajos, pero todos los años es así».