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La sardina, la joya azul que el cambio climático ha hecho que de verdad «molle o pan» por San Xoán

E. a. REDACCIÓN / LA VOZ

SOMOS MAR

Oscar Vázquez

El precio medio en las lonjas estaba este mes a 2,25 euros, pero se espera que la semana que viene se vendan en el mercado a entre 6 y doce euros

19 jun 2026 . Actualizado a las 04:46 h.

Quien alguna vez se haya quedado maravillado ante las piruetas de una bandada de estorninos, esas sorprendentes aves cuya desaparición de los cielos coruñeses denunció Manolo Rivas a través del protagonista de su O último día de Terranova, no puede quedar defraudado ante la hipnótica coreografía de un banco de sardinas, campeonas absolutas de natación sincronizada en una competición en la que no buscan medalla de oro, como el equipo de Andrea Fuentes hace unas semanas en la Copa del Mundo de Pontevedra, sino simple y llanamente salvar la vida. Actuar unidas y parecer más grandes para espantar a los depredadores. Que son muchos, no en vano es una especie que se encuentra en medio de la cadena trófica, que sirve de alimento a mamíferos marinos, cetáceos y grandes peces. Incluso a aves marinas.

La sardina es un pescado de siempre. La comían ya los romanos. Y es protagonista indiscutible del proceso de industrialización gallega. Por ella, llegaron en el siglo XIX a la costa de Galicia empresarios catalanes que más tarde levantaron grandes fábricas en el país y fueron germen de las familias de la conserva que Xoán Carmona Badía ha recogido para Anfaco, la patronal conservera.

Pero, a veces, como los estorninos que echaba de menos Vicenzo Fontana, dan sustos y desaparecen. De la última crisis todavía se está reponiendo. No el stock, al que han dado el alta los mismos científicos que hace unos años pronosticaron su completa desaparición si no se vedaba la especie por quince años. Los pescadores. Porque aunque afortunadamente esa medida tan drástica no llegó a hacerse efectiva, hubo que reducir las capturas o mortalidad por pesca a la mínima expresión. Y aún hoy hay serias limitaciones que impiden a la flota surtir la demanda en condiciones. Sobre todo en estas fechas.

Ha pasado san Antònio, los portugueses han tenido sus lumieiras y asado sus sardinas y ahora les toca a los gallegos, que harán lo mismo en san Xoán. De siempre se ha dicho que es entonces cuando la sardiña molla o pan, pero lo cierto es que ese refrán solo ahora empieza a tener algo que ver con la realidad. Lo cierto es que esa grasa que al asar traspasa al pan no solía aparecer hasta el verano. Agosto era la temporada alta, decían los profesionales. Ahora, por obra y gracia del cambio climático, a estas alturas del año la sardina ya está preparada para pringar el pan o la boroa sobre la que se apoya.

Las del xeito, «a eito»

Aunque se captura con cerco, racú y piobardeira, es especialmente apreciada la que traen «a eito» las «lanchas do xeito», como dice la canción. Ejemplares que se capturan con esa arte de enmalle tradicional, dentro de las rías, y que son especialmente buscadas en el mercado.

Por más que se trate de un pelágico de pequeño tamaño, la sardina puede alcanzar los 14 años de edad y llegar a 27 centímetros de longitud total, creciendo hasta el 90% de su longitud máxima durante el primer año, explica la científica del IEO de Vigo Isabel Riveiro. En aguas gallegas su talla suele ser de menos de 23 centímetros y la edad menor de 10 años. Cuando mide entre 11 y 14 centímetros es cuando a la sardina (Sardina pilchardus) se la conoce por xouba o xoubiña. Lo que en las latas también se rotula como sardinilla. Y lo que en la parte norte de Galicia se le llaman parrochas o parrochitas, lo que en alguien de la zona sur no puede dejar de provocar hilaridad, por cuanto emplean ese vocablo para referirse familiar y eufemísticamente a la vagina.

SARDINA

Características

Podría decirse que la sardina es el pescado azul por excelencia. Delicioso sabor, elevadas propiedades nutricionales y buen precio (san Xoán aparte) convierten a este pequeño pelágico en toda una joya culinaria que ha llamado la atención de la alta cocina. Según la Fundación Española de Nutrición (FEN), el aporte de ácidos omega-3 de una ración casi cubre el 100% la ingesta diaria recomendada para la población. Tiene proteínas de alto valor biológico y es rico en el fósforo —cubre el 93% de las ingestas aconsejada por día—, selenio, para uñas y pelo y vitaminas como la B12 y la B6 y D, niacina y riboflavina.

DIETAS

Tiene 140 calorías por 100 gramos. Dependiendo de la época de captura su contenido en grasas es próximo al 8 % .

 Precio

Este año se han vendido en las lonjas gallegas 4,5 toneladas de sardina, a un precio medio de 1,64 euros. Este mes, en el que se convierte en reina, la cotización media está en los 2,25. En un súper coruñés, ayer estaba de oferta a 5 euros, pero se espera que esta semana que viene el precio se duplique.