El Instituto Español de Oceanografía de Vigo constata una «progresiva recuperación poblacional» tras el fin de la caza de estos mamíferos marinos y de la explotación comercial en el siglo XX. Crecen los avistamientos de rorcual común mediante el uso de tecnología innovadora y técnicas no invasivas
11 jun 2026 . Actualizado a las 01:33 h.Cuatro décadas después de la moratoria internacional de su caza y el fin de la explotación comercial sufrida en el siglo XX, la ballena apunta a una «progresiva recuperación poblacional» en la plataforma continental gallega. Científicos del Instituto Español de Oceanografía de Vigo constatan la buena noticia en el marco de RorquGAL, una línea de trabajo iniciada hace tres años para estudiar y monitorizar ejemplares de cetáceos frente a las Rías Baixas durante su época de migración y alimentación. Tras la captura de más de 7.000 ejemplares entre 1920 y 1985, que provocó un fuerte declive de la especie, «la esperanza ha renacido».
Personal del IEO han abrazado tecnologías avanzadas y técnicas no invasivas para profundizar en el conocimiento sobre los cetáceos en aguas de Galicia, «obteniendo información clave para su protección sin generar estrés en los animales», explican. Emphatic es el nombre del proyecto que combina métodos de seguimiento tradicionales con metodología innovadora como el uso de drones, que favorece la obtención de imágenes aéreas de alta resolución «que permiten realizar biometrías precisas, estimar la condición corporal y analizar diferencias morfológicas entre individuos». Una de las principales líneas de investigación se centra en el rorcual común (Balaenoptera physalus), la segunda especie más grande del planeta.
Estas plataformas aéreas también hacen posible recoger, de forma directa y no invasiva, el aire expirado por los cetáceos para estudiar su microbioma respiratorio, lo que aporta datos inéditos sobre el estado de salud de los animales. A esto se suma el análisis de ADN ambiental aislado en muestras de agua, una técnica que permite detectar la presencia de distintas especies y entender su conectividad poblacional sin necesidad de recurrir a intervenciones directas.
«El seguimiento continuado de la abundancia, la conectividad poblacional, la salud y las amenazas que afectan a la especie es fundamental para definir medidas de conservación eficaces en el marco de las políticas europeas de protección de la biodiversidad marina», advierte el documentalista submarino vigués José Irisarri en el vídeo El regreso de los gigantes, una producción audiovisual realizada para ilustrar el trabajo de campo del grupo MegaMAR, del IEO de Vigo. El filme defiende que la recuperación del rorcual común es un indicador positivo del estado del ecosistema, pero su conservación a largo plazo depende de un conocimiento científico sólido y de una gestión responsable del medio marino.
El vídeo pone en valor el crecimiento paulatino de avistamientos de ballenas frente a la costa del sur de Galicia entre julio y octubre para alimentarse casi exclusivamente de krill, un pequeño fitoplancton. También han confirmado la presencia de ejemplares procedentes del mar Mediterráneo, además de enormes ballenas azules.