Interceptan en Santa Mariña, Ponteceso, a un furtivo cogiendo 7,5 kilos de percebes con un fouciño
SOMOS MAR
Un agente de Guarda Rural amenazó a uno de los furtivos con utilizar gas pimienta por adoptar una postura desafiante y negarse a entregar la herramienta agrícola
31 may 2026 . Actualizado a las 12:32 h.Agentes de Guarda Rural abrieron diligencias administrativas contra un hombre y una mujer por supuesta extracción ilegal de percebe. La actuación se produjo en torno a las once y media de la mañana de este sábado en Santa Mariña, en la parroquia pontecesana de Brantuas. Se trata de una concesión marisquera adscrita a la cofradía de pescadores de Corme.
Los vigilantes observaron a dos personas descendiendo por un camino de monte en dirección a una zona rica en percebes llamada Os Pinchóns. Según el personal de seguridad de la Xunta, el hombre portaba un fouciño en una mano y accedió a las rocas para la extracción de crustáceo, mientras la mujer, vecina de Carballo, realizaba labores de vigilancia por la zona, sobre todo en los caminos de acceso y salida de este tramo costero.
Una vez que el hombre finalizó la actuación, la mujer que lo acompañaba abandonó la zona y se adelantó unos cincuenta metros para asegurarse de que no había nadie merodeando por el entorno. Detrás de ella iba él portando el fouciño y una mochila en cuyo interior ocultaba el marisco.
Cuando ambos estaban a mitad de camino, los agentes de Guarda Rural los interceptaron. El hombre lanzó la mochila a unos matorrales y alegó que no llevaba nada y mucho menos percebes. Se puso bastante alterado, por lo que el personal de vigilancia le requirió para que dejara el fouciño en el suelo. El hombre se negó y se encaró con los agentes, pese a la insistencia de que dejara el utensilio agrícola en el suelo. Al no deponer su actitud, un guarda rural se vio obligado a sacar el espray pimienta, momento en el cual el hombre se tranquilizó y entregó la herramienta a los agentes.
Guarda Rural procedió al decomiso del marisco y el fouciño e identificó a los dos furtivos, que fueron denunciados por vía administrativa por supuesta infracción a la Ley de Pesca de Galicia. Se trata de 7,5 kilos de percebes de talla pequeña, que fueron entregados al Centro A Milagrosa de Carballo.