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Los atuneros aplauden a la UE por lograr retener su cuota en la cumbre del Índico

somos mar REDACCIÓN / LA VOZ

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Las partes contratantes reunidas en la trigésima cumbre de la IOTC, que se celebró en la capital de las Maldivas.
Las partes contratantes reunidas en la trigésima cumbre de la IOTC, que se celebró en la capital de las Maldivas.

Las partes pactan permitir la sustitución de barcos auxiliares obsoletos

25 may 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

La patronal europea de la pesca, Europêche, hace un balance más que positivo del resultado de la cumbre de la Comisión del Atún del Océano Índico (IOTC, por su siglas en inglés), que se cerró la pasada semana en Maldivas. Y, sobre todo, aplaude la actuación de los negociadores de la UE, que han conseguido regresar de la trigésima reunión sin un tajo en la cuota de atún de aleta amarilla o yellowfin (Thunnus albacares) en una cumbre en la que, además, por primera vez todas las partes contratantes han retirado las objeciones y entrado en el reparto. De esta forma, «la flota atunera se asegura dos años de estabilidad», apuntó Julio Morón, director gerente de la Organización de Productores Asociados de Grandes Atuneros Congeladores (Opagac), satisfecho con la que ha calificado de «buena resolución» y con la participación de la representación de España, que colaboró en la negociación para aprobar la medida propuesta por Sudáfrica para poder traspasar de un año para otro hasta un 15 % de la cuota que no se pesque en el ejercicio.

El total admisible de capturas (TAC) de yellowfin para el 2027 y el 2028 será de 436.867 toneladas, un volumen casi en línea con lo que los científicos sugerían para alcanzar el rendimiento máximo sostenible (RMS) y que implica un recorte en el cupo actual, que es de 489.742 toneladas. Ha sido, según Europêche, «un importante avance para la gestión sostenible a largo plazo de la pesca en el océano Índico».

El presidente del grupo de túnidos de la patrona comunitaria, Xavier Leduc, destacó, como Morón, que se mantuvo la cuota de la UE, «al tiempo que se reincorporaron [al pacto] las principales partes que se oponían al sistema dentro del marco de asignación». Incluso Omán «se comprometió a retirar su objeción a las medidas de gestión de dispositivos de concentración de peces a la deriva (objetos o FAD, por sus siglas en inglés), lo que fortalece la solidez de todo el sistema».

Además del atún de aleta amarilla, en la sesión también se repartieron las cuotas de pez espada entre los miembros de la IOTC de forma que no se superase el TAC pactado y se aprobaron medidas para reducir la captura incidental de rayas mobula (Mobula birostris).

También se consiguieron «avances importantes» en seguimiento, control y vigilancia. Así, se pactó reforzar la obligación de presentar datos estadísticos de los buques pesqueros, incluidas las flotas costeras más artesanales; imponer limitaciones más estrictas a los transbordos en alta mar, de forma que solo se permitirán entre países que pertenecen a esta organización de pesca, y dar un primer paso hacia una mejor inclusión de los buques de menos de 24 metros en el registro de buques autorizados de la IOTC.

Asimismo, el nuevo marco de gestión del atún de aleta amarilla —que evoluciona de un plan de recuperación a plan de gestión a largo plazo— permite sustituir los buques de suministro obsoletos y no llevarlos al desguace sin posibilidad de reemplazo. Tal y como estaba estaba ahora redactada la resolución, no era posible modernizar estos barcos polivalentes auxiliares y reemplazarlos por otros de igual o menor capacidad. No obstante, el plan de reducción hasta el 2029 sigue adelante y solo se permite un auxiliar para 15 atuneros. Esta flexibilidad, «largamente esperada», es fundamental para mejorar la seguridad marítima, el bienestar de la tripulación y el relevo generacional, al tiempo que se preserva el empleo en el sector, exponen desde Europêche.

La flota comunitaria exige que se limite el acceso al atún indonesio que no tenga el estándar europeo

La patronal pesquera comunitaria expone que durante la cumbre celebrada en Malé se presentó un informe que certifica que todas las disposiciones aprobadas en el seno de las distintas organizaciones regionales de pesca en materia laboral y social están «por debajo de los requisitos establecidos en el Convenio 188 sobre el trabajo en la pesca de la OIT (Organización Internacional del Trabajo). Durante las negociaciones, Europêche abogó por alinear las normas con «los instrumentos internacionales elaborados por la OIT, en lugar de crear normas paralelas que podrían dar lugar a niveles de protección inferiores o inconsistentes para los pescadores», señala en un comunicado. En este sentido, la UE propuso encargar a la OIT una evaluación para mejorar las normas sociales y laborales dentro de la ORP, además de subrayar la necesidad de que las partes ratifiquen el Convenio 188.

Europêche, que aplaudió «el liderazgo constructivo» de la UE en las negociaciones, imponiendo la idea de que la «gestión sostenible de la pesca solo puede tener éxito cuando todas las flotas operen bajo las mismas normas ambientales, sociales y de mercado», espera que se lo autoaplique y «garantice la igualdad de condiciones en el mercado, limitando el acceso de los filetes de atún de Indonesia libres de aranceles solo a aquellos que cumplan con la normativa en materia de pesca ilegal, sanitaria y con garantías de no proceder de trabajo esclavo.