«Encina», el agente encubierto que sacó un alijo del Puerto de Vigo: «El líder me ofreció 1,7 millones de euros»
SOMOS MAR
Otro policía infiltrado retiró con un camión 650 kilos de cocaína del recinto portuario para entregarlos a un narco de Málaga y los abogados se preguntan si eso es legal
16 may 2026 . Actualizado a las 02:23 h.El puerto de Algeciras estaba saturado por la dura competencia entre narcos y un traficante de Málaga se planteó en el 2022 abrir una nueva línea de transporte con Galicia, con los puertos de Marín y Vigo. Para ello, contrató los servicios de un trabajador portuario de Vigo y le ofreció casi dos millones de euros por extraer unos palés con 651 kilos de cocaína que venían camuflados en un contenedor de plátanos procedente de Sudamérica. «Al líder solo le interesaba hacer más dinero», dijo el funcionario, que montó un grupo para retirar la droga del contenedor «preñado» y el cual estaba integrado exclusivamente por policías infiltrados de antinarcóticos. Ahora, las defensas dudan de la legalidad de la operación porque sugieren que el agente encubierto indujo a cometer el delito y la droga siempre pasó por manos de los policías hasta su entrega a los acusados.
El agente encubierto «Encina», con siete años de experiencia y curtido en varios operativos, explicó en un juicio en Vigo cómo desbarató una red de narcos de Málaga que importaba cocaína a España y querían «rescatar» la mercancía por Galicia. «Encina» interpretaba el papel de un hombre con acceso al puerto de Vigo que ofreció sus servicios a la red malagueña.«El jefe me ofreció pagarme a mí y a mi gente de confianza 1.775.000 euros», ha relatado hoy el infiltrado en el juicio que se celebra en la Audiencia Provincial de Pontevedra.
El policía secreto contó que, tras recibir una nota de la DEA que avisaba de una organización que buscaba introducir droga por el puerto de Vigo, contactó por la app Telegram con el grupo de los implicados. Se citó en un bar de Vigo y varias veces en Málaga, donde conoció al líder O Mandarín, que identifica con el ahora fugado Damián R.U. Este «alardeaba de su capacidad logística, decía que 500 kilos eran poco y que podía meter 1.800 en un solo viaje. Dijo que el envío iba a ser una prueba y si era un éxito, habría más, que esta línea la quiere solo para él». El agente encubierto dedujo que la organización era «seria» y tenía mucha capacidad logística: «Muchos dicen que pueden y luego no pueden». O Mandarín conocía los costes de transporte y el precio de la cocaína, tomaba medidas de seguridad como citar a Encina en una peluquería con la persiana medio bajada, donde le pasó un detector para ver si llevaba un móvil, micrófono o dispositivo GPS.
En los siguientes meses, O Mandarín siguió en contacto con «Encina» y le envió señuelos para comprobar si podía confiar en su hombre en el puerto de Vigo. Le dio números de contenedor equivocados y cantidades incorrectas de cocaína, cambió varias veces de puerto de envío y solo el último día le dijo los datos correctos. «Era muy cauteloso, cambiaba constantemente de teléfono, establecía un borrado de mensajes con un margen muy pequeño. La aplicación sabe si haces capturas de pantalla y generas desconfianza al transgredir sus normas de borrar mensajes», dijo el infiltrado. Los hombres de O Mandarín se encargarían de recoger el camión con la droga en Vigo.
En abril del 2023, un grupo de agentes encubiertos, en una entrega controlada, sacaron en un camión 651 kilos de cocaína de un contenedor de plátanos desembarcado en el Puerto de Vigo en el 2023 y lo trasladaron a una nave industrial del polígono vigués de Camposancos que ellos mismos alquilaron y donde lo entregaron a una red de narcos que la quería transportar a Málaga. Los abogados de los cuatro acusados preguntaron en el juicio al agente encubierto «Manzanares» si él accedió al recinto restringido del puerto donde estaba el camión a recoger la mercancía con una credencial oficial, a lo que él contestó que no lo recordaba. También le preguntaron si vestía uniforme o distintivos de autoridad durante su actuación.
Estos detalles se dieron a conocer en la segunda sesión del juicio que se celebra en la quinta sección de la Audiencia Provincial de Pontevedra. «Manzanares» fue el encargado de meter los palés en el camión para Málaga. «El chófer del camión dijo que cuando quisiéramos podíamos empezar a descargar el palé», explicó el policía camuflado.
El jefe del Greco-Galicia explicó en el juicio que montó vigilancias alrededor de un grupo de tres sospechosos. Visitó la nave industrial y el camión que sacó el palé del puerto y en el que participaron agentes secretos vestidos de paisanos. Sabían que un agente encubierto iba a sacar la droga en un camión del puerto, el cual era vigilado por policías antidroga. Sus compañeros sabían cómo iba vestido. Los plátanos de origen ilícito decomisados fueron distribuidos en Cáritas.
La defensas hicieron hincapié en detectar agujeros en la cadena de custodia de los palés requisados, desde que los agentes encubiertos extrajeron la droga hasta que los palés fueron depositados en el recinto ferial.
En la operación, que duró ocho meses, participaron agentes de la Udyco, Greco-Galicia y SAE.