La Eurocámara reprocha que la UE ni siquiera reserve fondos para el Pacto de los Océanos
SOMOS MAR
Expresa en un informe sus dudas de que el próximo marco financiero permita cubrir los gastos básicos de la pesca
09 may 2026 . Actualizado a las 04:46 h.Que la propuesta de fondos pesqueros en el próximo Marco Financiero Plurianual (MFP) trae un tijeretazo para la pesca no es una novedad. El sector y las Administraciones llevan casi un año protestando por la intención de la Comisión no solo por reducir la cuantía del actual Fondo Europeo Marítimo de Pesca y Acuicultura (Fempa), sino también por relegarlo a un rol secundario y diluirlo en los próximos Planes de Colaboración Nacional y Regional. El Parlamento Europeo, en su postura, reclama aumentar el dinero dedicado al sector pesquero y acuícola, un acercamiento que no evita críticas como las del presidente de las cofradías españolas, Basilio Otero, que esta semana afirmó que «la paciencia del sector está en sus últimas horas».
Justamente la Eurocámara encargó un informe sobre los problemas del próximo presupuesto comunitario para la pesca y la acuicultura en el que los autores —técnicos de la Dirección General de Cohesión, Agricultura y Política Social— alertan de «deficiencias serias» en la propuesta de la Comisión, más allá de lo insuficiente de esos 2.000 millones de euros que reserva para el sector frente a los casi 6.000 que tiene el actual Fempa. El Ejecutivo alega que ese es solo el presupuesto de base y que la financiación de la política común de pesca (PPC) podrá recibir fondos de distintos programas.
Sin embargo, el informe estima que las áreas de actuación que deben cubrirse con los nuevos fondos cuentan actualmente con 3.600 millones de euros para llevarse a cabo, por lo que la pesca tendrá un 50 % menos de ayudas. Comparada con políticas como la PAC, la PPC tiene una representación tres veces inferior a la que le correspondería considerando su peso en el PIB y el número de empleos, apuntan los eurodiputados.
Esos 2.000 millones puede que apenas lleguen para cubrir obligaciones legales de la política pesquera común, especialmente la recogida y gestión de datos. Para el período 2028-2034 se necesitarán, como mínimo, 1.500 millones de fondos europeos para ese fin, que en principio procederán de la parte general de los planes nacionales, no de la parte específica para pesca. No obstante, actores del sector consultados en el estudio están convencidos de que será muy difícil conseguir esos montantes extra debido a la gran cantidad de programas de áreas como la agraria, social o de cohesión con las que rivalizarán en la captación de dinero.
Eso complicará todavía más otro reto de la flota: la renovación y descarbonización. Todas las inversiones relativas a la transición energética irán a través del Fondo Europeo de Competitividad, una partida que incluirá todas las inversiones para la innovación industrial, tecnologías estratégicas o autonomía energética. El informe es pesimista respecto a la importancia que esta partida, gestionada directamente por la Comisión, dará a un sector que solo aporta el 0,06 % del PIB comunitario, el 0,2 % de los empleos de la UE y cuya productividad promedio es un tercio de la media de la Unión, según datos del estudio.
Otra área clave para la Comisión con un apoyo difuso es el Pacto Europeo de los Océanos, el proyecto estrella de la presidenta von der Leyen. Esta iniciativa no tendrá ningún instrumento legal vinculante que la apoye hasta la entrada en vigor de la Ley Europea del Océano, proyectada para el próximo 2027, y ninguna partida exclusiva en este ciclo presupuestario. Sus objetivos se reparten entre varias áreas del marco financiero, como la investigación o la defensa, actuando como un «punto de referencia estratégico entre varios programas de la UE». Sin embargo, los expertos alertan de que esta poca concreción lo relegue a un segundo plano, mostrando una desconexión entre sus ambiciones y la realidad.