La pesca urge una política europea que frene el «insostenible declive» de la flota
SOMOS MAR
Decepcionada por el análisis oficial, exige una «reflexión real» y soluciones
02 may 2026 . Actualizado a las 04:50 h.Inmediatas han sido las reacciones a la evaluación de los pros y contras de la Política Pesquera Común (PPC) que publicó este 30 de abril la Comisión Europea. Mientras oenegés como Oceana, WWF o Seas at Risk se alinean con el informe de la comisaría de Pesca y Océanos, que preside Costas Kadis, la patronal comunitaria Europêche y la española Cepesca hacen pública su «decepción», llaman a una «reflexión real» y exigen una revisión de la PPC, con «medidas correctoras inmediatas» que contribuyan a frenar el «insostenible» declive de la flota europea.
Al analizar pros y contras y logros y fracasos del reglamento base de la política pesquera europea, vigente desde el 2014, la Comisión reconoce que no ha servido para recuperar los peces ni para fortalecer a la flota. Sin embargo, alega que, en general, el principal problema no son las normas, sino como se aplican.
En sendos en comunicados, Europêche y Cepesca sostienen que la evaluación oficial confirma lo que señalan repetidamente desde hace años: «la PPC no ha cumplido sus objetivos de sostenibilidad económica, a pesar de que la flota opera bajos elevados estándares medioambientales». Critican a la Comisión por su «diagnóstico incompleto» que, en lugar de las soluciones que esperaba el sector para «revertir su rápido declive, apunta hacia una mayor reducción de la flota como principal solución».
Creen «preocupante» que el análisis que, según Kadis, servirá de base para tomar «decisiones informadas» sobre la posible revisión de la PPC, atribuya al cambio climático, la situación geopolítica o la volatilidad de los mercados que los peces no se hayan recuperado como se pretendía, que no se hayan alcanzado los objetivos económicos y que la flota vaya a menos cada año. Y reprochan que no valorase «suficientemente» el impacto de las políticas y regulaciones del Ejecutivo comunitario. Como ejemplo, citan la prohibición de los descartes, que según la Comisión, «no provocó cambios evidentes en el comportamiento pesquero, la selectividad ni la composición de las capturas». Para el sector, esa norma es un ejemplo del «carácter irrealista, impracticable y poco adaptado a la realidad», igual que medidas como las 87 vedas a la pesca de fondo y otras regulaciones medioambientales, que han reducido los caladeros y aumentado los costes de la flota «sin los aumentos esperados en las poblaciones de peces».
«Abordar incoherencias»
Las patronales comparten la «tendencia preocupante, acelerada en los dos últimos años hasta alcanzar un punto crítico», que constata la evaluación oficial: la flota mengua, crea menos empleo, envejece y no hay relevo generacional. «Confirma nuestras preocupaciones, pero no aborda las causas de fondo», lamenta Javier Garat, presidente de Europêche y secretario general de Cepesca. Cuando las flotas europeas «están siendo sustituidas progresivamente por extranjeras e importaciones» y la UE pierde «influencia estratégica y autonomía» en pesca y pescado, Garat echa en falta que la Comisión examine «su propia política y su desempeño».
Europêche y Cepesca instan al Ejecutivo, a los países y a la Eurocámara a impulsar una revisión de la PPC «que aborde incoherencias más allá» de ese reglamento básico, como, por ejemplo, el de control o el de pesca en aguas profundas. Demandan que corrijan errores, simplifiquen las normas, reduzcan la burocracia y ofrezcan lo que el sector urge: «un alivio inmediato».
Nicolás González Casares, eurodiputado gallego del PSOE, cree que la evaluación oficial de la PPC «ratifica a necesidade urxente da súa reforma». Visto que el «diagnóstico é claro, o remedio debe comezar» por cambiarla, señala.