Científicos certifican que el palangre apenas toca áreas sensibles, pese a ser el más castigado por las 87 vedas
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Costas Kadis anunció que lo eximiría del veto a toda la pesca de fondo si «es favorable» otro informe, el que encargó la Comisión Europea
28 abr 2026 . Actualizado a las 04:45 h.Las flotas españolas de equipos de pesca estática [palangre y enmalle] son las más afectadas por las regulaciones de ecosistemas marinos vulnerables a pesar de su menor impacto en el lecho marino. Contundente título de un estudio de los científicos del IEO en Santander que sostiene que el palangre «no produce contacto con el lecho marino en hábitats bentónicos sensibles en más del 90 % del área de pesca y, cuando se produce, suele ser limitado e infrecuente».
Consideran que los resultados «revelan un desajuste entre los impactos ecológicos y económicos, ya que los artes de menor impacto experimentan las mayores pérdidas económicas». Y aun reconociendo que las 87 vedas a toda la pesca de fondo son una «aplicación uniforme coherente con el principio de precaución», también hacen constar que han «suscitado dudas sobre su proporcionalidad, entendida como el equilibrio entre los beneficios ecológicos y los costes socioeconómicos».
Tras haber recibido «muchas solicitudes diciendo que ciertas artes pesqueras no tienen efectos negativos», Costas Kadis, comisario de Pesca y Océanos, anunciaba que, si el informe que la Comisión encargó al ICES «es favorable, revisaremos la regulación» para eximir de las vedas al piedra bola, como llaman en Portugal al palangre demersal, el de los pincheiros gallegos.
«Durante años, hemos estado advirtiendo que los cierres de la pesca en alta mar penalizan más a los aparejos menos agresivos y menos al arrastre. Algunos cuestionaron esta información y pidieron evidencias. Bueno, aquí está. ¿Es hora de reconocer su error?», exponía en la red social X González-Irusta, uno de los autores de la investigación.