La ciencia prevé pérdidas de más del 40 % en puertos gallegos si la UE amplía las 87 vedas a la pesca de fondo
SOMOS MAR
Burela, Celeiro y Ribeira acumularían el 50 % de las españolas, y afectaría a Fisterra, Laxe, Corme, Cedeira y Cariño, entre otros
28 abr 2026 . Actualizado a las 04:45 h.Por proteger los ecosistemas marinos vulnerables —aquellos donde se sabe o se supone que hay corales o plumas—, la Comisión Europea vetó hace 43 meses todas las artes en contacto con el fondo en 87 áreas de España, Portugal, Francia e Irlanda. Aunque los científicos del Consejo Internacional para la Exploración del Mar (ICES, por sus siglas en inglés) le advirtieron que solo había información sobre el impacto del arrastre, prohibió también redes de enmalle y palangre demersal. La decisión la bendijo la Justicia europea y ahora está pendiente del recurso presentado por España. La última recomendación del ICES plantea vedar entre 108 y 126 zonas. Si la UE las sube hasta 104 o 115, como propuso el ICES en el 2023, la «primera evaluación científica específica por arte de pesca» alerta de pérdidas anuales que podrían superar más «del 40 %» en pequeños puertos como, por ejemplo, A Guarda, Cudillero y Arminza. Además de que Burela, Celeiro y Ribeira acumularían el 50 % de las españolas, los nuevos vetos impactarían significativamente en Fisterra, Laxe, Corme, Cedeira y Cariño, entre otros.
Esos, junto a Avilés, Santander, Bermeo, Ondárroa, arrastrarían el 80 % de las pérdidas nacionales por las vedas. Es una de las estimaciones incluidas en un estudio recién publicado en el Journal of Marine Science del ICES y firmado por Ulla C. Fernández-Arcaya, Plaza Maider-Morlote, Antonio Punzón, Augusto Basalo-Rodríguez, Samuel Valverde, Verónica Duque-Nogal y José Manuel González-Irusta, del Centro Oceanográfico de Santander, adscrito al Instituto Español de Oceanografía (IEO).
Desde octubre del 2022, la anterior Comisión prohíbe arrastre, volanta y palangre demersal en 87 áreas: 16.544 kilómetros cuadrados del golfo de Cádiz a Irlanda y 1.137 en el Cantábrico. En su penúltimo consejo, el ICES propone entre 105 y 114, con lo cual en el Atlántico serían entre 9.752 kilómetros cuadrados y 14.886, pero en el noroeste español se incrementarían hasta 2.825 o 5.588.
El impacto en las tres flotas
Por modalidades de pesca, en aguas nacionales y comunitarias, los palangreros «tienen las mayores pérdidas totales» por el valor de las descargas, entre 86 y 90 millones de euros en cuatro de las cinco ampliaciones de vedas y de 54 en otro. Porcentualmente, irían del ?4 % actual al ?7 %. En aguas nacionales, los 1,6 millones de ahora se elevarían hasta 7-8 (?19 %) en cuatro escenarios. Los científicos añaden que las de volanta y otros artes de enmalle serían de entre 13 y 15 millones (?8 y ?9 %). Y cuantifican porcentualmente las «pérdidas relativas» de los arrastreros, que del ?1,4 % subirían hasta ?4 %.
Aunque los del norte «son los más afectados», la ampliación de vedas también incidiría en puertos del golfo de Cádiz, por el arrastre, que en Galicia tocaría a varios. Comparando la situación actual con el escenario más restrictivo de los propuestos, seguirían siendo 70, pero pasarían de 5 a 22 los que se dejarían más del 10 % de su facturación y cinco perderían más del 25 %. Sin contar los de menos de 15 metros de eslora, los barcos penalizados subirían de 326 a 343.