La volandeira deja un gran sabor de boca en Cambados: muchas capturas y buenos precios
SOMOS MAR
La campaña toca a su fin dejando en la lonja de Tragove unos números deslumbrantes. Y eso, en estos tiempos que corren, es toda una noticia
01 abr 2026 . Actualizado a las 04:46 h.Tiene un intenso sabor a mar concentrado en el tamaño justo para un bocado. Tiene, también, una calidad fuera de toda duda. Sin embargo, durante mucho tiempo, la volandeira fue considerada por muchos como la eterna sustituta de la zamburiña. La doble perfecta —pese a que su apariencia no tiene nada que ver— para un producto que prácticamente había desaparecido de las rías gallegas. Quién iba a decir que la volandeira acabaría siendo «doblada» a su vez por otro producto, la vieira del Pacífico. Y que su captura acabaría convirtiéndose, mediada esta década de los veinte, en uno de los escasos motivos de alegría para el sector del mar arousano.
Así lo indican los datos de la campaña que este martes se ha cerrado. Marzo toca a su fin y el bou de vara tiene que parar. Acaba una temporada en la que, en la lonja de Cambados, se han vendido alrededor de 315.000 kilos de volandeira, una operación que ha dejado en la rula una facturación que ronda los 1,5 millones de euros. Ha sido, dicen quienes conocen bien el funcionamiento de la sala de subastas de Tragove, un ejercicio «de récord». Y el patrón mayor del pósito San Antonio, Alejandro Martínez, lo tiene claro: «A volandeira deunos unha alegría este ano», convertida en la tercera especie de la lonja por volumen. Especialmente, en los últimos meses de campaña: si en los dos últimos meses del 2025 las capturas ya habían aumentado con respecto al ejercicio anterior, en el arranque del 2026 la diferencia ha sido aún mucho mayor. Y si hace un año fueron casi 37.800 los kilos subastados, hablamos ahora de que entre enero y marzo han pasado por la sala de ventas la friolera de 124.000 kilos.
El sector del mar arousano atraviesa un momento negro, con problemas que asoman por todas las esquinas. El marisqueo está en situación de KAO técnico, la vieira a la fuga, el camarón que sale a cuentagotas, la navaja que también ha sufrido el golpe de las lluvias... En medio de tanto gris que tira a negro, los datos de la volandeira cobran especial relevancia. Como siempre, los números de la campaña, que arrancó el primero de noviembre y cierra hoy, no dicen mucho si se observan en solitario. Pero basta añadir algunas cifras que permitan coger perspectiva para entenderlos.
Según PescadeGalicia, el portal de la Consellería do Mar, en Cambados se subastó durante la campaña del año 2024-2025 un total de 138.497 kilos de este producto. En la que hoy termina, los kilos que han salido a la venta han sido 314.510. Semejante salto en la cantidad que se pone a la venta puede hacer temer un hundimiento en los precios, pero eso no ha ocurrido. Es verdad que la cotización media bajó cincuenta céntimos (4,47 euros frente a 5,03), pero el aumento de las subastas compensó absolutamente ese descenso. Por lo demás, este año la volandeira alcanzó un precio máximo de 13,46 euros, frente a un mínimo de dos.
En la lonja de Cambados explican que la volandeira es un producto que suele venderse en un 80% para procesar y el 20 % restante para su consumo en fresco. Cuando hablamos de alimentos procesados hablamos, claro, de conservas. Pero en este caso hablamos, cada vez más, de empresas que evisceran y congelan el producto para servirlo así, prácticamente listo para comer, a particulares o al canal Horeca. Porto de Cambados, la empresa de la cofradía San Antonio, trabaja desde hace tiempo con la volandeira. Su gerente, Javier Milleiro, reconoce que este ha sido un gran año de este marisco, trabajándose unos dos mil kilos más que en la campaña anterior. ¿Por qué? Primero, porque las cantidades que llegaban a puerto lo permitían. Segundo, porque el mercado lo demanda cada vez más. «Hay establecimientos de hostelería que están doblando sus pedidos», señala. La escasez de otros productos y la batalla que se está librando para dejar al descubierto la vieira del Pacífico parecen estar jugando a favor de la volandeira gallega. Un producto que, limpio y empaquetado en cómodas bandejas, se ha convertido en una alternativa rápida y cómoda para un consumidor consumido por las prisas.