Nuevo golpe al furtivismo en A Guarda: retiradas 635 artes ilegales y devueltos al mar 84 kilos de pulpo
SOMOS MAR
El operativo del buque Mar de Galicia eleva la presión sobre una zona donde ya se produjo en febrero la mayor incautación del año
29 mar 2026 . Actualizado a las 01:04 h.La lucha contra el furtivismo en el litoral del Baixo Miño suma un nuevo episodio de gran alcance. Un operativo del buque Mar de Galicia, desplegado frente a A Guarda, se saldó con la retirada de 635 artes de pesca caladas de forma irregular —480 cacharros y 155 nasas sin identificar— y la intervención de producto que fue devuelto al mar. En el dispositivo se localizaron 84 kilos de pulpo, de los que 55 eran ejemplares de talla antirreglamentaria, además de 5 kilos de faneca. Todo fue reintegrado al medio marino, conforme al protocolo habitual cuando no se cumplen las condiciones legales o no es posible garantizar la trazabilidad de las capturas.
La actuación vuelve a poner el foco en un punto especialmente sensible del mapa del furtivismo en Galicia. No es un caso aislado. A finales de febrero, el Servizo de Gardacostas ya había llevado a cabo en la misma zona la mayor intervención del año contra el uso de cacharros —un arte prohibido en Galicia para la captura de pulpo—, con la retirada de 523 dispositivos y la recuperación de 67 kilos de este cefalópodo, también devueltos al mar.
Entonces, el operativo permitió detectar dos líneas de aparejos caladas entre tres y cuatro millas de la costa, una de ellas de unos 3,5 kilómetros de longitud. Como ahora, los útiles carecían de identificación, lo que impedía vincularlos a ninguna embarcación y dificultaba depurar responsabilidades. Los cacharros, recipientes que el pulpo utiliza como refugio y que facilitan su captura al ser izados, están prohibidos en Galicia, aunque su uso sí está permitido en Portugal. Su presencia reiterada en aguas próximas a A Guarda, en plena frontera marítima, lleva años generando tensión en el sector, que denuncia tanto el impacto sobre el recurso como la competencia desleal frente a la actividad regulada.
La Consellería do Mar mantiene activos los operativos de vigilancia en esta franja del litoral, considerada una de las más castigadas por estas prácticas. Desde el sector pesquero insisten en la necesidad de reforzar el control para proteger los caladeros en un contexto ya complicado por la reducción de jornadas de trabajo debido a los temporales y la presión creciente sobre especies como el pulpo.
El mensaje, tras actuaciones como la de estos días, se repite: tolerancia cero frente al furtivismo en una de las zonas donde más se juega el equilibrio entre explotación y conservación del recurso.