La flota tiene problemas para relevar tripulaciones en el área del Índico
SOMOS MAR
El cierre del espacio aéreo también perjudica exportaciones pesqueras a China
14 mar 2026 . Actualizado a las 04:45 h.Las consecuencias de la guerra que EE.UU. e Israel han entablado con Irán se están haciendo notar en el sector pesquero más allá de los costes de explotación, descontrolados tras la fuerte subida del combustible, en especial del diésel, precisamente el carburante que emplean las embarcaciones de litoral, altura y gran altura. El secretario general de Cepesca, Javier Garat, alertaba este viernes de que la flota está teniendo ya problemas para relevar tripulaciones en el área de influencia del conflicto. Así, los pesqueros que operan en el Índico tomando como base las Seychelles o isla Mauricio encuentran dificultades para enviar —y traer— marineros a esos puntos dado que el viaje se hacía con escala en algún país del golfo, fuese Catar, Abu Dabi, Dubái, y el cierre del espacio aéreo está complicando las rutas. «Por el momento se está intentando solucionar buscando conexiones alternativas», explica Garat, pero supone un problema añadido. Es lo mismo que está tratando de hacer la industria conservera que, según comentó a Efe el secretario general de la patronal Anfaco, Roberto Alonso, ya ha habido cancelaciones de embarques hacia puertos de la zona y para los contenedores en tránsito se están buscando alternativas en coordinación con las navieras. Las interrupciones aéreas también están complicando la exportación, ya no a Oriente Medio, a donde se envían productos pesqueros por 41,25 millones (9,21 desde Galicia), sino el que tiene como destinos puntos como China y otros países asiáticos con los que se comercia vía aérea especies como, por ejemplo, el atún rojo. Estas dificultades serán puestas sobre la mesa del ministro de Pesca, Luis Planas, el próximo lunes, una reunión en la que pedirán ayuda para resolver estos inconvenientes y el mayor de todos ellos: el desbocado incremento del gasoil, que ha subido un 75 % en un par de semanas, pasando del «ya elevado promedio de 0,555 euros por litro registrado en el 2025 y 0,533 en los dos primeros meses del 2026, a superar, hoy el euro por litro», dice Cepesca. De hecho, ya hay «empresas que están diciendo que con estos números no merece la pena salir a pescar» y eso tendrá impacto sobre «el empleo, las comunidades costeras y el abastecimiento de pescado», apunta Garat.
Así, para poder capear las consecuencias de la guerra, Cepesca pedirá el lunes al ministro que el Gobierno establezca mecanismos de minoración de l coste del combustible para la flota pesquera, movilizando el Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura (Fempa) para compensar a los operadores por el incremento extraordinario de los costes. También proponen que se concedan ayudas de mínimis y, si se dan, la Comisión, de forma urgente, tendría que eliminar el tope de 40.000 euros por empresa por tres años para subirlo a 400.000 euros por buque, no por empresa.
Asimismo solicitarán la eliminación, aunque sea temporal, del IVA de los productos pesqueros, para aliviar la presión económica sobre el sector y que los consumidores puedan seguir comprando pescados y mariscos.
Ayudas al cese temporal para barcos que no puedan asumir el precio del gasoil, activar el almacenamiento temporal de productos y aumentar del 10 % al 25 % la flexibilidad interanual de las cuotas son otras sugerencias, a las que suman la de estudiar medidas coordinadas entre los Estados miembros, como la reducción de cotizaciones sociales o la suspensión temporal de algunos gravámenes asociados a la pesca.
La situación crítica también se trasladó al comisario de Pesca, Costas Kadis, al que Europêche pidió soluciones estructurales como la de facilitar el acceso a reservas estratégicas de combustible en puertos de la UE y apoyar la transición hacia biocombustibles.