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La anchoa alegra al cerco al aparecer en Portosín y pagarse a una media de 6 euros en su debut

Ana Gerpe Varela
a. Gerpe RIBEIRA / LA VOZ

SOMOS MAR

CARMELA QUEIJEIRO

Los barcos retrasarán su partida al Cantábrico para aprovechar el recurso

28 feb 2026 . Actualizado a las 08:41 h.

De nuevo, la aparición de un banco de anchoa ha dado una alegría a la flota gallega de cerco cuando comenzaba a pertrecharse para zarpar rumbo al Cantábrico. Sin consumir demasiado combustible, en la cercana zona de monte Louro, los cerqueros O Titán y Argote fueron la avanzadilla en la localización del bocarte. El jueves desembarcaron en su puerto base de Portosín alrededor de 6.000 kilos de pescado. Tan buena acogida tuvo entre los compradores que el kilogramo alcanzó un precio medio de 6 euros (el máximo fue de 8). Eran ejemplares de buen calibre, de las que entran 37 piezas (granos) en kilo. Las ventas supusieron un movimiento económico de casi 33.000 euros para una lonja con ingresos bajo mínimos entre el tren de borrascas y la falta de cupos de los barcos para faenar.

La noticia sobre la aparición del banco de pescado no tardó en extenderse entre una flota que ha estado meses amarrada y necesita facturar. La madrugada del viernes ya fueron media docena los barcos que surcaron la ría en busca de anchoa, entre ellos varios de la Costa da Morte. Los kilos subastados en la lonja de Portosín aumentaron hasta los 10.922 y, aunque la cotización tampoco estuvo mal, fue sensiblemente inferior: su precio osciló entre los 3,86 y los 3,44 euros el kilo de piezas de buen porte, porque en cada kilo entraban unas 40.

El patrón mayor de Portosín, Isaac Gaciño, apuntó que los primeros barcos pensaron que este banco de bocarte era pasajero, pero lo observado por las tripulaciones demuestra que no. Así que la flota ha decidido continuar trabajando en la ría de Muros-Noia porque, como apunta Gaciño, «todo son ganancias». Los gastos son menores y, además, el personal está en casa.

También en Ribeira

También armadores de embarcaciones del cerco de Ribeira que tradicionalmente faenan en la costera del Cantábrico han decidido quedarse para aprovechar las capturas que puedan hacer cerca de su puerto base. Como apuntaba uno de los patrones, «os resultados que teñamos marcarán se partimos o seguimos aquí».

Desde hace varios días, en el puerto ribeirense puede verse un constante movimiento en cerqueros como O Saleta, Poche, Porto de Aguiño o el Manilo, con las tripulaciones preparándolo todo para la costera. El Manilo sí probó fortuna con la anchoa la pasada noche, pero con malos resultados. Un integrante de la empresa señaló que faenaron «na Agra de Fisterra e na ría de Marín, pero non atoparon». También criticó que se haya esperado hasta el último momento para decidir el inicio de la costera de la anchoa en el Cantábrico. A diferencia de lo ocurrido en Portosín, la lonja de Ribeira todavía no se ha estrenado en la subasta de la anchoa.

El patrón mayor de Portosín prevé que, a partir del lunes, aumente el número de embarcaciones que se desplacen a la ría de Muros-Noia en busca del pescado. De hecho, solo hay cuatro cerqueros del municipio —dos de Portosín y otros tantos con base en Porto do Son— que están ya en el Cantábrico.

Cabe recordar que la anchoa ya hizo acto de presencia a finales de febrero del pasado año en la ría de Muros-Noia. Al igual que ahora, las embarcaciones estaban preparándose para coger rumbo al norte cuando el pescado les hizo cambiar de planes. Eso sí, los precios actuales son mucho más elevados, porque el pasado año el producto se estrenó con cotizaciones de 1,07 euros pese a que el volumen de kilos descargados fue bastante similar al actual.

La costera del bocarte entre Fisterra a Francia arrancará con 30.485 toneladas

Por segundo año consecutivo, los cerqueros de la asociación de organizaciones de productores Opescantábrico se quedarán con el 90 % del cupo español de bocarte (anchoa, boquerón) entre Fisterra y Francia. Se ha aplazado el arranque, inicialmente programado para la medianoche de este domingo al lunes. Comenzará con una cuota de 30.485 toneladas, un 6,5  % más que el año pasado, tras las «cesiones y ajustes» del Acuerdo de Guetaria, el pacto entre España y Francia para gestionar este pescado azul.

Esta propuesta de la Secretaría General de Pesca se analizó este viernes durante una reunión con representantes del sector. La pesquería comenzará con un tope diario de 10.000 kilos de bocarte para los barcos de más 120 toneladas de arqueo bruto y de 8.000 para las demás embarcaciones. En ambos casos, si cuentan con diario electrónico podrán declarar 50.000 y 40.000 kilos cada cinco días, descargándolos como les convenga. En principio, regirá para toda la flota, pero los socios de Opescantábrico decidirán cómo gestionan sus 27.436 toneladas en cuanto Pesca publique la orden que les concede ese cupo. A los que no pertenecen a esa organización les corresponden 3.048 toneladas.

El año pasado, el cerco pescó entre Fisterra y Francia 28.462 toneladas (99,5 %) de las 28.610 que podía capturar.