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Toneladas de marisco muerto en Carril: «Estamos diante dunha riada histórica»

La Voz VILAGARCÍA / LA VOZ

SOMOS MAR

María Porto, presidenta de la agrupación de marisqueo a pie de Carril, ayer en la playa
María Porto, presidenta de la agrupación de marisqueo a pie de Carril, ayer en la playa Elena Fernández

Tanto en los parques como en las autorizaciones, los bivalvos han sido arrasados por los temporales y ahora se pudren: «O mar cheira a morto»

21 feb 2026 . Actualizado a las 04:46 h.

El mar despide un olor terrible. Es el olor de la muerte —y no es una metáfora—. El tren de tormentas que ha sacudido la costa gallega ha provocado una «riada histórica» y una mortandad masiva de marisco. Toneladas de bivalvos ya muertos, o agonizantes, aparecen sobre la arena y se esconden bajo el sustrato, tanto en los parques de cultivo como en las autorizaciones del marisqueo. Así lo reconocía este viernes el patrón mayor carrilexo, Javier Quintáns, que afirma que el golpe que ha recibido el sector ha sido duro. De los más duros que se recuerdan en más de veinte años. «Hai sitios nos que non queda nada vivo. E nos demais, a mortaldade non baixa do 75%», asegura Quintáns, que puede palpar la preocupación, la decepción y los nervios entre el sector al que representa.

Sin registrar ventas en la lonja desde los primeros días de enero, la situación se ha vuelto tan compleja que la cofradía ya está pensando dónde deberá meter la tijera para recortar gastos. Y el responsable del pósito ha concertado reuniones con el ISM y con la Xunta para intentar abrir la puerta para que los parquistas puedan acceder a un cese de actividad por causa de fuerza mayor. Y es que la situación de los parques ha quedado más que comprometida tras perderlo todo. «Agora toca volver empezar. E imos facelo, imos ser os primeiros en recuperarnos porque imos traballar día e noite para logralo», dice Quintáns.

Eso no quita que el sector precise un poco de apoyo para volver a ponerse en pie. Y en ese contexto aprovecha el patrón mayor para reclamar el reconocimiento de los parquistas como parte del sector primario, lo que supondría una serie de beneficios fiscales que en momentos como este «serían un alivio».

De esa vieja reivindicación se ha hablado muchas veces, sobre ella han llovido las promesas y los compromisos, pero de momento nada ha cambiado. «E necesitamos solucións, non boas palabras», dice Quintáns, con el que han contactado representantes de los grupos municipales del PSOE, el PP y el BNG para interesarse por la situación en Carril.

Conseguir ser declarados como sector primario sería un paso adelante para los parquistas, pero no resolvería el problema de fondo que los ha traído a la situación en la que se encuentran. Y para ese problema también reclama el sector soluciones. ¿Cuáles? «Está claro que a natureza non se pode parar», dice Javier Quintáns. Pero eso no quita que no se puedan tomar medidas que minimicen el impacto de las riadas. En ese sentido, habla de los vertidos que siguen llegando a la ría a través del Ulla. Y habla, también, del dragado del río, que permitiría que una parte de su caudal fuese redirigido por fuera de Cortegada, evitando los daños que causa en las zonas más próximas a tierra.

De la urgencia del dragado también habla María Porto, la presidenta de la agrupación de marisqueo a pie de Carril. Porto no puede más que lamentarse por la cantidad de marisco arrasado por la riada: en el banco de A Fangueira se habían sembrado en los últimos dos años 35.000 euros de cría de almeja; en la zona de la playa, otros 60.000 euros. Esa inversión se ha ido al garete, ya que los muestreos realizados arrojan una mortandad de entre un 95 y un 98 % en la zona de A Concha-Compostela. «E o que queda está moi inchado, non creo que aguante moito», comentaba la presidenta de las mariscadoras.

Como el patrón mayor, urge medidas que eviten que las lluvias acaben teniendo este impacto en sus zonas de trabajo: de nuevo sale a colación el dragado del Ulla «que a Xunta non tén en consideración» y la lucha contra la contaminación. Pero urge también soluciones inmediatas para las integrantes de la agrupación: habían decidido interrumpir el trabajo hasta finales de febrero para ver si salvaban sus zonas de producción, pero visto lo ocurrido, es evidente que el paro se va a prolongar y que necesitarán percibir el cese de actividad, «que é coma o noso paro». Pero no será un proceso rápido. «Agora queren que se fagan outras mostraxes a finais de abril. Que pensan, que van resucitar as ameixas?», se preguntaba ayer, destilando amarga ironía, la presidenta de la agrupación de a pie carrilexa.