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El temporal arrastra a una playa de Nigrán varios cacharros ilegales de pulpo

p. r. VIGO / LA VOZ

SOMOS MAR

Desde la cofradía de Baiona sospechan que pertenezcan a algún barco que opera en la ría de Vigo

01 feb 2026 . Actualizado a las 04:46 h.

Más de una decena de cacharros (alcatruces o nasas portuguesas) ilegales para la pesca de pulpo aparecieron hoy en la playa de A Madorra, en Nigrán. El fuerte oleaje de estos días los arrastró hasta el arenal más expuesto a las mareas del municipio, el mismo que Domingo Villar utilizó en su novela A praia dos afogados. Estos instrumentos de pesca, permitidos en Portugal pero no en Galicia, son una amenaza desde hace años para el sector del mar. Durante el año pasado se decomisaron más de 15.000 en toda la comunidad, una cifra récord y que supera por mucho la de los dos últimos años: 2.239 en el 2024 y 3.500 en el 2023.

Desde la cofradía de pescadores de Baiona indican que no creen que estos cacharros pertenezcan a ningún barco portugués. «Seguramente sean de alguno que opera en la ría de Vigo», lamentan. Estas trampas ilegales aumentan la presión sobre los pescadores gallegos y también sobre el propio pulpo, sobre todo aquel que se reproduce para ser capturado legalmente con nasas en aguas interiores y exteriores de la comunidad, lo que afecta también a la propia economía de los municipios costeros.

Estos cacharros son especialmente perjudiciales porque los utilizan las hembras del pulpo como lugar seguro para el desove. Una vez dentro, ya no pueden salir, lo que provoca la pérdida del ejemplar y de los juveniles, la nueva generación que asegura el mantenimiento de la especie.

La ría de Vigo y la zona de Panxón y Baiona no están tan expuestas a esta práctica ilegal como la del estuario del río Miño. Allí, solo en una semana de septiembre, Gardacostas de Galicia intervino en la zona 2.310 cacharros con 194 kilos de pulpo, que fueron devueltos al mar. La zona es especialmente crítica al ser fronteriza con Portugal.