Pescadores de anguila, alarmados por la propuesta de Transición Ecológica de vedar la especie
SOMOS MAR
Sostienen que los problemas de la especie no tienen que ver con su explotación pesquera y que el veto se ha revelado como ineficaz para recuperarla
31 ene 2026 . Actualizado a las 04:45 h.El anuncio que la Ministra de Transición Ecológica, Sara Aagesen, hizo este viernes a los cocineros de la asociación Euro-Toques España, en la que están chefs de la talla de Pedro Subijana o Diego Guerrero, de declarar la anguila en peligro de extinción y vedar su explotación ha hecho saltar las alarmas en la Asociación Profesional de la Pesca y Comercialización de la Angula (Aproang). A criterio de este colectivo, un movimiento como el de los restauradores, que han retirado de sus cartas la especie y abanderan la campaña, Angulas, no gracias, no es lo suficientemente consistente para tomar una medida de ese calibre, pues de debe «aportar contexto, datos contrastados y una visión integral del problema, que tenga en cuenta tanto la conservación de la especie como la realidad social y económica de los territorios donde se desarrolla esta actividad». Porque la pesca artesanal de angula sostiene a cientos de familias, fija población en territorios con escasas alternativas económicas y genera un impacto económico positivo contrastado, especialmente en zonas rurales y costeras.
Aproang comparte la preocupación del ministerio por el estado de la anguila europea. Y recuerda que el sector profesional es el primer interesado en la recuperación de la especie, ya que de ella depende su supervivencia. Precisamente por eso, la pesca profesional de angula «es hoy una de las actividades pesqueras más reguladas de Europa, con cupos extremadamente reducidos, limitación estricta de días de pesca, control diario de capturas y sistemas de trazabilidad completos desde el origen hasta el consumidor final», dicen en un comunicado.
La asociación se remite a los hechos para sostener que prohibir su captura no sirve de nada. Ahí está que el veto total a la pesca aplicado en territorios como Andalucía o Portugal, no ha arrojado efectos positivos en la recuperación de la especie. Ese resultado refuerza «la necesidad de evaluar las políticas públicas por sus resultados reales y no únicamente por su valor simbólico o mediático».
En este sentido, Aproang recuerda que los principales factores que explican el declive de la anguila no están vinculados a la explotación pesquera, sino a causas estructurales ampliamente documentadas por la comunidad científica, «entre las que citan la fragmentación de los ríos por presas y centrales hidroeléctricas, la pérdida de hábitat fluvial, la mortalidad en los procesos migratorios, la alteración de los caudales ecológicos y otros impactos antropogénicos no pesqueros».
Además, señalan que el reciente informe del Parlamento Europeo sobre la aplicación del Reglamento 1100/2007 subraya que la recuperación de la anguila es un proceso a largo plazo y advierte expresamente de que centrar las políticas únicamente en el cierre de las pesquerías no es el camino adecuado. El documento insiste en la necesidad de reforzar las medidas no pesqueras, avanzar en políticas de repoblación, restaurar los ríos y abordar de forma prioritaria las barreras a la migración. Asimismo, la Eurocámara reconoce el papel esencial de los pescadores profesionales, tanto por su conocimiento del medio como por su función en el control del furtivismo y del comercio ilegal, y destaca el valor social, económico y cultural de esta actividad en zonas rurales y costeras.
Aproang hace hincapié en que la sostenibilidad no puede abordarse desde una única dimensión. La protección de la biodiversidad no puede construirse al margen de las personas que viven y trabajan en el territorio, ni ignorando a un sector que cumple estrictamente la normativa y forma parte de la solución”, señalan desde la asociación.
Por ello, desde el grupo se hace un llamamiento a las Administraciones para que las decisiones que se adopten refuercen las políticas de repoblación y restauración de los ríos, se basen en evaluaciones de impacto completas, revisen el impacto de las infraestructuras hidráulicas y el cumplimiento de los caudales ecológicos y se adopten de forma estable, coordinada y con participación del sector, evitando medidas aisladas que no abordan las causas reales del problema.
Los profesionales afectados pedirán una reunión con la ministra y con los principales grupos políticos, con el objetivo de trasladar información contrastada, compartir la experiencia del sector y contribuir a un debate riguroso que permita avanzar hacia soluciones eficaces y duraderas para la recuperación de la especie. La anguila necesita soluciones complejas y valientes, no atajos.« La protección efectiva de la especie pasa por actuar donde están los verdaderos factores de mortalidad y por reconocer el papel de quienes llevan décadas trabajando bajo una de las regulaciones más estrictas de Europa», explican desde Aproang.