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Irlanda y España ponen contra las cuerdas a Bruselas: o sancionan a los cuatro países que se han repartido xarda a sus espaldas o se aplica el mismo recorte que ellos

E. A. REDACCIÓN / LA VOZ

SOMOS MAR

OLIVIER HOSLET | EFE

Noruega, el Reino Unido, Islandia y las Feroe han rebajado un 48 % sus cuotas mientras que los Veintisiete han aplicado un tajo del 70 % a sus posibilidades de pesca

26 ene 2026 . Actualizado a las 14:03 h.

El primer Consejo de Ministros de Agricultura y Pesca bajo la batuta de Chipre está repleto de puntos varios y muchos de ámbito pesquero. Las nuevas medidas de la normativa de Control Pesquero es uno, auspiciado por España, igual que la modificación del reglamento del Mediterráneo. Pero hay otro, que no ha firmado el Gobierno español, pero que apoya abiertamente es lo ocurrido con el total admisible de capturas (TAC) de la xarda en el Atlántico nororiental. Con Irlanda a la cabeza —pues se tiene por el país más afectado por el recorte aplicado a ese stock—, varios Estados miembros han lanzado un ultimátum a la Comisión Europea: o adopta sanciones contra los países que se han autoasignado y repartido cuota por encima de las recomendaciones científicas o corrige el recorte aplicado en diciembre a los socios e instaura el mismo tajo que se han aplicado los cuatro países que negociaron sin tener en cuenta a los Veintisiete.

Así lo resumió el ministro español de Pesca, Luis Planas, antes de entrar en la reunión del Consejo, que respalda a Irlanda en ese intento de poner contra las cuerdas a una Comisión que hasta ahora siempre ha reaccionado con tibieza a anteriores desmarques.

El problema, que España ya ha tratado con el sector, surgió en diciembre pasado, cuando Noruega, el Reino Unido, Islandia y las islas Feroe fijaron unilateralmente un TAC de caballa para el 2026 asumiendo un recorte del 48 % con respecto al cupo del 2025. Ocurre que los asesores científicos, los biólogos del ICES (Consejo Internacional para la Exploración del Mar) habían sugerido una rebaja del 70%, que los Veintisiete sí asumieron en parte. «Nosotros nos aplicamos [en el primer semestre] un 90% de ese 70% y eso plantea un problema importante», dijo Planas.

Lo que intenta ahora Irlanda, con el apoyo, entre otros, de España es azuzar a la Comisión Europea a aplicar medidas comerciales contra esos cuatro países y si no se atreve —a pesar de disponer ya de un reglamento para actuar contra los Estados que no practican una pesca sostenible—, a buscar una reciprocidad y fijar para los Veintisiete las mismas reglas que los que van por libre: recortarse solo un 48 %.