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Transición Ecológica intenta que vuelva a haber esturiones en los ríos de España

somos mar REDACCIÓN / LA VOZ

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Participa en un proyecto que involucra a distintos centros de investigación y Administraciones autonómicas, así como instituciones francesas

23 dic 2025 . Actualizado a las 04:50 h.

Por más que suene a ruso (por lo del caviar), históricamente, el esturión fue una especie pescable en España hasta su desaparición en el siglo XX. Entre 1866 y 1940 se pescaba en los ríos Ebro, Duero, Tajo y Guadiana, así como en zonas marinas próximas a sus desembocaduras, además de los ríos Mondego y Sado, en Portugal. La construcción de presas, que impidió la migración de adultos a la zona de freza, junto con su explotación comercial y otras circunstancias, provocó su desaparición en prácticamente toda España, hasta el punto de que es una de las 13 especies de fauna incluidas en el listado de especies extinguidas en estado silvestre en todo el medio natural de España.

En ese contexto, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) participa en un proyecto de reintroducción del esturión en el río Ebro, una iniciativa fruto de la colaboración entre este organismo, distintos centros de investigación y Administraciones autonómicas, así como instituciones francesas. La semana pasada se liberaron 43 ejemplares juveniles en lo que constituye ya la tercera suelta experimental de este proyecto. Todos los ejemplares cuentan con una marca externa, un chip y un emisor de ultrasonidos, lo que permitirá controlarlos durante al menos seis meses para evaluar su adaptación y supervivencia en el río. Este seguimiento, apoyado por Transición Ecológica, lo realizan especialistas del Centre d’Estudis dels Rius Mediterranis (CERM). Los ejemplares proceden del centro experimental de Saint Seurin-sur-l’Isle (Nueva Aquitania, Francia) y han pasado un período de aclimatación en el Centro de acuicultura del IRTA en la Ràpita (delta del Ebro), a donde llegaron el 4 de noviembre.

Las dos sueltas anteriores de esta especie eurihalina (peces de agua dulce y marina) se realizaron también en el delta del Ebro: la primera, de 44 juveniles, se produjo en diciembre del 2023. Dos terceras partes de los ejemplares se desplazaron al mar y el resto se quedó en el Ebro hasta finales de enero. La segunda se llevó a cabo en diciembre del 2024, con 50 ejemplares. En este caso, más de la mitad fue al mar y el resto permaneció en el río, siendo destacable que una cuarta parte de los ejemplares que habían ido al mar remontó el río para permanecer varios meses en el estuario.