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Orden de prisión para un furtivo por no indemnizar a la cofradía de Baiona con 22.000 euros

La Voz BAIONA

SOMOS MAR

E. V. Pita

Había aceptado una condena por un delito contra la fauna tras ser pillado más de 50 veces

02 dic 2022 . Actualizado a las 00:45 h.

El juez ha ordenado el ingreso de un furtivo en prisión. Se trata de R.R., un hombre que, en la vista de conformidad celebrada el 5 de abril en el Juzgado de lo Penal número 2 de Vigo aceptó una condena por un delito contra la fauna que le obligaba a indemnizar con 22.000 euros a la cofradía La Anunciada de Baiona.

Ese mismo juzgado ha dictado una ejecutoria, con fecha del 21 de noviembre por el que exhorta al juzgado de paz de Baiona que se le requiera al condenado para que, en un plazo de diez días, ingrese voluntariamente en prisión al no haber cumplido con las medidas dictadas en la sentencia condenatoria. En la misma diligencia, se establecía la posibilidad de interponer recurso de reposición, «pero todos los recursos estaban ya agotados» explicó Alberto Muñoz, abogado del pósito. El letrado indicó que R.R., ya había pedido la suspensión de la condena, «pero la juez y la Audiencia, siguiendo la petición de la fiscalía y de la cofradía de Baiona, se la denegaron». Muñoz señala que el ingreso en prisión es ya inevitable y que este precedente judicial como efecto disuasorio para muchos que se quieren aprovechar del trabajo, esfuerzo e inversión económica de cientos de mariscadores y percebeiros que viven de una explotación racional y sostenible de las especies comerciales como el percebe».

El percebeiro furtivo había aceptado una condena por la que, además de indemnizar a la cofradía, se impone una multa de 1.400 euros y la prohibición de ejercer un oficio relacionado con la pesca y el marisqueo durante cuatro años. Se declaró culpable de extraer casi media tonelada de percebe, en torno a 463 kilos, a lo largo de varios años. El abogado de la cofradía recalcó en la vista que el furtivo actuó desde abril del 2018 hasta enero del 2020 y que, durante ese período le levantaron 50 actas por marisqueo ilegal de percebe. Según la acusación particular, era un reincidente con una condena por resistencia a la autoridad y además, en el momento de dictarse la sentencia de abril, había en trámite contra él un procedimiento por su supuesta pertenencia a una banda criminal que practicaba el furtivismo y que fue denunciada por la cofradía de La Anunciada.

«Pensó que declrándose furtivo se iba a librar del cumplimiento de la pena, pero al no haber pagado la multa ni presentado un plan de viabilidad para hacer frente a la indemnización, tanto la fiscalía como la cofradía pidieron que se ejecutara. No hablamos de furtivismo de bañador ni famélico, si no de furtivismo profesional», alega el abogado del pósito.

La prisión condonaría los 1.400 euros de multa, pero igualmente tendrá que hacer frente a la indemnización y además con los intereses que se creen. «Hay un furtivismo profesional, planificado, organizado y violento, que no solo hace daños a la cofradía, al medio ambiente y a la fauna si no que causa un desequilibrio contra la supervivencia de la especie. No se trata de furtivismo de bañador si no de vender con lucros abultados declarándose en situación de insolvencia para que no les pase nada y así están esquilmando las costas y los palnes de explotación», defiende Muñoz.