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Tripulantes del Playa Menduíña ratifican que el patrón del Villa de Pitanxo cambió varias veces su versión del naufragio

Ana Balseiro
A. Balseiro MADRID / LA VOZ

SOMOS MAR

A. Pérez Meca | EUROPAPRESS

También indican que Padín y su sobrino advirtieron a Samuel Koufie de que tuviese cuidado con lo que decía, explicó el abogado de algunas familias

01 dic 2022 . Actualizado a las 00:12 h.

Marineros del pesquero Playa Menduíña Dos, que el pasado febrero rescataron a los tres únicos supervivientes del naufragio del Villa de Pitanxo a 250 millas de Terranova (Canadá), ratificaron ante el juez de la Audiencia Nacional que investiga el caso que el patrón del barco siniestrado, Juan Padín, cambió varias veces su versión del naufragio. Así lo explicó Manuel Lampón, el abogado de algunas de las familias de los marineros fallecidos en el suceso, después de concluir la declaración ante el juez de 13 de los tripulantes del barco que rescató a los tres supervivientes —el propio Padín, su sobrino, Eduardo Rial, y el marinero de origen ghanés Samuel Kwesi Koufie— y a siete de los 21 cadáveres que dejó la tragedia.

Los testigos ratificaron lo que ya habían declarado en un primer momento ante la Guardia Civil: que durante los días que tardaron en llegar a tierra, concretamente al puerto de San Juan de Terranova, adonde transportaron los cuerpos de los fallecidos, el patrón del Villa de Pitanxo dio varias versiones sobre lo que ocurrió la noche del hundimiento, en la madrugada del 15 de febrero.

Señalaron que el patrón —imputado en la causa que investiga el Juzgado Central de Instrucción número 2 de la Audiencia explicó en un principio que el barco «había embarrado, había escorado y empezó a entrar mucha agua de popa», lo que acabó «provocando la parada del motor», y que «nunca se llegaron a arriar los cables», como —según defiende Koufie— pidieron a gritos los marineros al patrón, por lo que finalmente el barco acabó hundiéndose.

Esta primera versión fue cambiando, según declararon ante el juez los testigos, en línea con la sostenida por la armadora del buque, Pesquerías Nores, de Marín, que dijo que el motor principal se había parado de forma repentina y que las malas condiciones meteorológicas provocaron la entrada de agua y la escora que acabó por hundir el buque.

El abogado de las familias afectadas también confirmó que los testigos informaron al juez de que el sobrino de Padín y, en alguna ocasión, también este advirtieron a Koufie que «tuviese cuidado» con lo que decía sobre el naufragio.

Otro de los puntos en los que la versión del acusado choca con la del marinero superviviente —respaldada por los testigos— es que solo Padín, su sobrino y el cocinero, que también murió en el siniestro, llevaban traje de supervivencia para soportar las bajas temperaturas. El resto de los cuerpos recuperados, según declararon, llevaban ropa de calle o de agua, por lo que murieron de hipotermia.