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El CSIC estudiará por qué el mejillón resiste mejor las enfermedades que la almeja y el berberecho

Somos Mar REDACCIÓN / LA VOZ

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Martina Miser

El afloramiento en la ría de Muros-Noia, las malformaciones en la pigmentación de los peces de acuicultura y la hibridación entre especies pesqueras, otros de los proyectos que se abordarán los centros de investigación que la agencia científica tiene en Galicia

25 nov 2022 . Actualizado a las 04:52 h.

El grupo de Inmunología y Genómica del Instituto de Investigacións Mariñas (IIM) de Vigo, que dirige el investigador Antonio Figueras, estudiará la respuesta inmune de almeja y berberecho para determinar cómo reaccionan ante estímulos externos y patógenos. El equipo abordará este análisis en el marco del proyecto Bivalvos, microbioma y enfermedades. Los investigadores tratarán también de explicar por qué almejas y berberechos son menos resistentes que el mejillón. Asimismo, se estudiará el microbioma asociado a estas especies.

El proyecto es uno de los 13 financiados en Galicia por la Agencia Estatal de Investigación (AEI) en el marco del programa de Generación de Conocimiento, Fortalecimiento científicos y Tecnológico del Sistema de I+D+i, en el que el CSIC ha captado más de 2 millones de euros.

El que dirige Antonio Figueras recibirá 200.000 euros, un poco menos del que llevará a cabo Carmen González Castro al frente del grupo de Procesos Oceánicos en Cambio Global del IIM. Su proyecto, Metabolismo del ecosistema de una región de afloramiento costero: integración de los dominios pelágico y bentónico, recibirá 250.000 euros para recoger datos de una zona de relativamente bajo impacto antrópico que den claves para un buen funcionamiento de los ecosistemas marinos.

Fran Saborido y Laura Casas son los investigadores principales del proyecto Ecología genómica para la mejora de la gestión pesquera, a cargo del grupo Ecología y Recursos Marinos. Este equipo, con los 300.000 euros captados, aplicarán herramientas genómicas de alto rendimiento para resolver algunos desafíos de la evaluación pesquera, básica para asegurar prácticas que garanticen una explotación sostenible de los recursos. Uno de esos retos es cómo influye la hibridación entre especies parecidas. Como también lo es el proceso evolutivo contrario, como es la divergencia de poblaciones, que puede llevar a que el aislamiento reproductivo altere las unidades demográficas. Esto es lo que analizarán los investigadores, empleando dos sistemas biológicos de estudio: la gallineta del Flemish Cap y la maragota de aguas europeas y, por supuesto, en las rías gallegas.

De descubrir por qué un rodaballo sale de un color distinto al de los demás que se cultivan se encargarán los investigadores del grupo Laboratorio de Biotecnología Acuática, que con Josep Rotllant Moragas al frente del equipo desarrollarán el proyecto Un enfoque hologenómico para dilucidar los trastornos de la pigmentación en especies de peces planos criados en cautividad. Con cerca de 180.000 euros, el grupo tratará de explicar si la microbiota de la piel y el intestino podrían regular el patrón de pigmentación y corregir el color del pescado teniendo en cuenta su background genético. Eso ayudaría a resolver las malformaciones pigmentarias, uno de los factores que afectan a la viabilidad económica de las granjas acuícolas de peces planos.

Finalmente, también se han captado fondos para un proyecto vinculado a la pesca y la acuicultura que desarrollará el Instituto Español de Oceanografía (IEO) y que abordará la disipación de energía en el modelo oceánico y conectividad. Con Manuel Ruiz al frente, se enmarca en un proyecto coordinado por el Instituto de Ciencias del Mar en colaboración con el Oceanográfico de A Coruña, que persigue explorar mejoras en los modelos hidrodinámicos utilizados actualmente para resolver el problema de la conectividad entre poblaciones de pequeños peces pelágicos y la dispersión de larvas.