Patrocinado por

El segundo operativo para extraerle el arpón a Manoliño en Outes no tuvo éxito

SOMOS MAR

Uno de los buzos intenta acercarse al delfín.
Uno de los buzos intenta acercarse al delfín. CARMELA QUEIJEIRO

Una jornada más, los intentos por atraer al animal hasta la rampa donde estaba instalada una colchoneta fueron infructuosos

09 nov 2022 . Actualizado a las 17:11 h.

Tras el intento fallido del lunes, miembros de la Coordinadora para o Estudo dos Mamíferos Mariños (Cemma) se desplazaron de nuevo este martes al puerto de O Freixo para poner en marcha un operativo con el fin de extraerle al delfín Manoliño el arpón que tiene clavado en el costado. Pero, una vez más, se marcharon sin conseguir su objetivo.

Desde la organización explicaron que la única opción era lograr que el animal fuese hasta la rampa y, una vez allí, se llevaría a cabo la intervención. Dos son los grandes obstáculos que se presentaban para lograr este reto, el peso del cetáceo, de unos 300 kilos, y la escasa visibilidad que en el agua, que presenta un color oscuro: «Só o vemos cando sae á superficie, polo que é moi complicado tratar de conducir algo que non está visible».

En una de las rampas del puerto de la localidad outiense, Cemma instaló una gran colchoneta, con el fin de realizar sobre ella la intervención que permitiese liberar a Manoliño del arpón que tiene clavado. Fuentes de la coordinadora explicaron que el equipo veterinario ha barajado diversas opciones y que todavía no está decidido cuál se pondrá en práctica, una decisión que se tomará cuando el animal esté en tierra y se puedan concretar cuestiones como la profundidad a la que está la punta del objeto punzante o la herida que presenta el animal. 

Con la ayuda de Protección Civil de Outes, Cemma consiguió hacerse con una red de grandes dimensiones, que es la que se utilizó para tratar de acercar a Manoliño hasta la rampa.

Una de las alternativas que se baraja es cortar primero la larga varilla que sobresale del cuerpo de Manoliño y realizar después una intervención para extraer el resto del arpón. 

Colaboración

Dos vecinos de la localidad, que ya el lunes participaron en el operativo, volvieron a colaborar este martas al disponer de un aparato específico para sacar este tipo de objetos punzantes. A última hora de la tarde, uno de ellos comentó que cuando ya estaban solos en el agua llegaron a tocar al animal, pero indicó que la varilla está muy hundida en su cuerpo. Por ello, sería necesario llevar a Manoliño a una zona poco profunda para poder agarrarlo, ya que «no fondo do mar, o animal estase movendo».

No está claro cuándo se intentará otra vez extraerle el arpón al delfín, porque desde Cemma apuntaron que regresarán a Outes cuando tengan medios «para facer algo diferente». Podría ser el viernes, ya que el miércoles y el jueves habrá en la zona actividad marisquera.

Primer intento

Una docena de personas integraron el operativo del lunes. Varias de ellas se introdujeron en el agua, tratando de conseguir que Manoliño se desplazase hasta una colchoneta situada en una rampa. Allí esperaban, para colaborar, integrantes de Protección Civil de Outes y del GES de Muros, que intentarían cortar la varilla que sobresale del costado del delfín.  

Pasadas las seis de la tarde, el personal del Cemma decidió poner fin al operativo después de más de siete horas: «O animal achegábase, pero non confiaba o suficiente para orillalo. Chegamos a tocalo e tamén o arpón, pero non se deixou coller».

Incluso dos personas que disponían de un sistema de extracción de arpones se introdujeron en el agua para intentar quitarle el objeto al delfín. Aunque Manoliño los conoce, ya que cuando salen con las piraguas se acerca a ellos, tampoco lograron acercarse lo suficiente al animal. «Cando chegaban a unha zona pouco profunda, hoxe daba a volta», indicaron integrantes del Cemma.

El delfín Manoliño, conocido también como Confi, volvió a hacer acto de presencia en las costas de Barbanza, concretamente en la localidad outiense de O Freixo, con un arpón clavado en el costado. Miembros de Protección Civil de este municipio contactaron con la Coordinadora para o Estudo dos Mamíferos Mariños (Cemma), con el fin de determinar los pasos a seguir. Desde dicha organización insistieron en la importancia de que nadie se acerque al animal y mucho menos intente extraerle el objeto punzante, puesto que ello podría contribuir a agravar la herida.

El mensaje fue trasladado el domingo a los marineros y mariscadores que trabajan en la ría de Muros-Noia, con el fin de que evitaran acercarse con sus embarcaciones a Manoliño en caso de que lo avisten. Miembros de Cemma estuvieron en la zona y confirmaron que Manoliño «ten cravada unha vara metálica, que parece estar superficial e permítelle seguir nadando». Desde la organización explicaron que el equipo veterinario está evaluando las acciones a llevar a cabo para extraérselo. Mientras, insisten en la importancia de que tanto la población como las embarcaciones se mantengan lejos de Confi.

Fueron unos turistas procedentes de Mallorca que se encontraban en al puerto de O Freixo los que dieron la voz de alarma al 112. Vieron a Manoliño nadando entre las embarcaciones amarradas en la zona sobre las siete de la tarde del sábado e incluso grabaron un vídeo, pero en ese momento no se percataron de la herida que presentaba el animal. Regresaron al mismo punto en la mañana del domingo y otra vez se encontraron con el delfín, que se acercó a la gente que estaba en el muelle. Y entonces le vieron el objeto punzante clavado en el costado izquierdo: «Se paró a nuestro lado e incluso pudimos tocarlo. Tratamos de arrancárselo, porque al principio pensamos que era una varilla de hierro, pero enseguida nos dimos cuenta de que se trataba de un arpón y desistimos, optando por avisar a los equipos de emergencias».

Alertados por el 112, dos voluntarios de Protección Civil de Outes salieron en busca de Manoliño en una zódiac: «Achegouse á embarcación, como fai sempre que escoita un motor, e vimos que tiña un arpón».

Prohibido tocar al delfín solitario

Marta Gómez

Primero apareció en Portosín, y el lunes fueron los usuarios de la playa de Parameán, en Muros, los que se quedaron boquiabiertos cuando vieron a un delfín acercarse tanto a la orilla que podían incluso tocarlo. Se trata de Confi, nombre que le adjudicó la Coordinadora para o Estudo dos Mamíferos Mariños (Cemma), que le sigue la pista desde diciembre, y que un buzo de Noia rebautizó como Manoliño. El cetáceo se convirtió de inmediato en el centro de todas las miradas y en compañero de juegos de los más pequeños, igual que había ocurrido el día anterior en el arenal sonense de As Gaviotas. Sin embargo, por tentador que sea interactuar con un compañero de baño tan inusual, los expertos son tajantes: no se le debe tocar.

Seguir leyendo