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El buen estado de los fondos de las Illas Atlánticas, a vista de dron

m. a. VILAGARCÍA / LA VOZ

SOMOS MAR

cedida

Un estudio detecta cambios en los hábitats de Ciés, Ons, Sálvora y Cortegada y la creación de otros nuevos

05 sep 2022 . Actualizado a las 20:57 h.

Los fondos marinos del Parque Nacional de las Illas Atlánticas presentan un muy buen estado de conservación. Así al menos lo asegura la consellería de Medio Ambiente después de analizar las imágenes aportadas por drones subacuáticos. El estudio se realizó por medio de censos visuales efectuados tras la inmersión de equipos de submarinismo autónomos, que tuvo lugar entre mayo y julio en los cuatro archipiélagos que integran el parque. Allí se observaron cambios en algunos de estos hábitats y la creación de otros nuevos.

Los tramos elegidos para estas inmersiones fueron los mismos que los seleccionados en el 2014 para realizar trabajos previos de seguimiento de comunidades biológicas. Las filmaciones se efectuaron con el Seasam Rov, un dispositivo con capacidad de alcance de cien metros de profundidad. A mayores, los submarinistas llevaban ordenadores submarinos que registraban la profundidad y la temperatura del agua en cada punto del recorrido. Posteriormente, las imágenes fueron analizadas en el laboratorio y se elaboró un inventario caracterizado en función de la presencia de las especies más notables. Se cuantificó también el número de individuos observados de un total de 21 especies piscícolas, seleccionadas en base a su presencia habitual en los hábitats del parque y clasificadas bajo las categorías de presente, abundante o muy abundante.

Cíes, Ons, Sálvora y Cortegada

En el caso de los fondos marinos de las Cíes se localizaron nueve nuevos hábitats con respecto al 2015, mientras en el entorno de Ons se pudo comprobar que seis hábitats experimentaron cambios dando lugar a la aparición de cinco nuevas zonas naturales. En cuanto a Sálvora, la investigación desveló que cuenta con cinco espacios diferentes con respecto al estudio realizado hace siete años, entre ellos, una zona de roca dominada por invertebrados con corales. Por último, en Cortegada no se observaron grandes cambios en el fondo de los espacios analizados. En esta isla se mantienen los trabajos para retirar ejemplares de lechuga de mar, después de que se detectara una elevada presencia de esta especie oportunista.