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Familias del Villa de Pitanxo recurren a la Eurocámara para que España investigue

Jesús Carballo BRUSELAS / E. LA VOZ

SOMOS MAR

Jesús Carballo

Alegan que el Gobierno está obligado por ley a ir a indagar en las causas

20 jul 2022 . Actualizado a las 08:36 h.

«Vimos a Bruxelas porque levamos 5 meses esperando a que o Goberno español faga algo máis que poñer una garabata negra e baixar as bandeiras a media asta», comentaba ayer la portavoz de los familiares de las víctimas del Villa de Pitanxo, María José de Pazo, durante su visita al Parlamento Europeo con el objetivo de demandar a su Comisión de Peticiones que inste al ejecutivo de Pedro Sánchez a que baje al pecio para investigar las causas del naufragio.

Do Pazo, que es hija del malogrado jefe de máquinas del pesquero hundido frente a Terranova, estuvo acompañada de Carolina Alcántara, que perdió en el siniestro a su marido, Jonathan Calderón, el contramaestre del buque. Ambas se reunieron justo un día antes de cumplirse cinco meses del naufragio con la presidenta de la Comisión de Peticiones, la eurodiputada popular Dolors Montserrat, a la que comentaron el escrito en el que «se pide información e que se investigue o que aconteceu, porque hai unha directiva europea pola que o Goberno ten que cumprir coa obriga de obter probas, indepedentemente da vía xudicial» apuntaba Do Pazo. Defiende así que el descenso no tiene que pedirlo un juez, sino que la normativa obliga: «Los Estados miembro deben llevar a cabo una investigación sobre cualquier siniestro marítimo que ocurra dentro de su mares territoriales y que pueda representar un riesgo para la vida o el medio ambiente» involucrando «a las autoridades de salvamento del Estado ribereño para garantizar que las investigaciones de seguridad marítima son realizadas por investigadores adecuadamente calificados».

Por tanto, el razonamiento de los familiares es que «si o Goberno e os seus ministros seguen sen cumprir, quedarán sempre tinguidos de obstruír a xustiza e de non respectar a legalidade diante de toda a sociedade», declaró la hija de Francisco de Pazo. Arévalo, por su parte, se mostraba «decepcionada» por el hecho de «llegar al extremo» de tener que venir a pedir amparo a Bruselas para que el Gobierno español «nos den una solución y puedan mandar ese robot a la zona donde hubo el naufragio y no esperar más tiempo».

Los allegados de las víctimas han registrado la petición con «carácter urgente» y la Comisión de Peticiones deberán trabajar para trasladársela a la Comisión Europea, que es el organismo que debería pronunciarse para pedirle al Ejecutivo de Sánchez que cumpla con lo estipulado en el Derecho comunitario. El plazo de respuesta, que por el momento es incierto, no sería antes del mes de septiembre, a pesar de que las familias demandan que se baje al pecio ya, puesto que en verano es cuando hay mayores garantías de éxito para grabarlo y obtener pruebas que sirvan para esclarecer o apuntalar las causas del naufragio porque la zona en la que está hundido está sometida a fuertes corrientes que podrían llevarse muchas de las pruebas.

De Pazo y Arévalo se reunieron también con los europarlamentarios gallegos Francisco Millán Mon, del PPE y con la portavoz del BNG en Europa, Ana Miranda, quienes reiteraron su apoyo a las familias y a las víctimas recordándoles que no están solas. Con el socialista Nicolás González Casares, Do Pazo y Alcántara coincidieron en el ascensor de camino a una de las reuniones que tenían concertadas. Antes, la coordinadora de los socialistas había informado a las portavoces de las familias que por problemas de agenda no podían mantener un encuentro, aclararon.