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María José de Pazo, portavoz de los familiares del Villa de Pitanxo: «Pedro Sánchez no nos recibe y desconoce la verdad: sí se puede bajar una cámara al barco»

SOMOS MAR

De Pazo, aún de luto, esta semana en el campo de redes de Marín
De Pazo, aún de luto, esta semana en el campo de redes de Marín Ramón Leiro

El apoyo de la embajada de Canadá en España refuerza la petición para descender un robot al pesquero y cuestiona la versión del Gobierno central; se busca obtener más información sobre las causas reales del hundimiento

08 may 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

113 días después de naufragar, los 21 muertos del Villa de Pitanxo no son motivo suficiente de cohesión entre sus familiares y el Gobierno central. Los primeros reclaman a los segundos mayor sensibilidad. También, dicen, encuentran en las autoridades de Canadá las facilidades que no les bridan las de España, principalmente desde Galicia, para bajar una cámara que inspeccione el barco. Se busca obtener más información para concretar las causas reales del naufragio. Lo explica la portavoz de los familiares, María José de Pazo, hija de uno de los fallecidos.

—¿Lo más positivo de la visita de esta semana a Madrid?

—La reunión con la embajadora de Canadá en España [Wendy Drukier]. No solo por la sensibilidad y la empatía mostrada, también confirmó que no hay impedimento para bajar al Villa de Pitanxo con un robot para buscar más información que aclare las causas del naufragio. Añadió que esa operativa es muy habitual en Canadá, y que el naufragio ocurrió en aguas internacionales, donde inmersiones así son habituales.

—Pero la carta firmada por el delegado del Gobierno expone que resulta imposible por «inconvenientes técnicos» e «impedimentos de carácter legal, administrativo, de responsabilidad de los diferentes Estados, competenciales y de otra índole».

—Ya, por eso llevamos la carta a la reunión, para enseñársela a la embajadora. Lo más triste es que, tras leerla, se quedó a cuadros... Nos dijo que sí es posible técnicamente y legalmente. En definitiva, confirmó lo que ya sabíamos: el delegado del Gobierno falta a la verdad, sí se puede bajar al barco. De lo dicho por la embajadora somos testigos los 12 familiares de fallecidos que nos reunimos con ella. Pero para evitar suspicacias, le pedimos que nos lo ponga por escrito, y dijo que sí. La verdad es que la cercanía que mostró fue muy reconfortante, y se lo agradecimos. Sobre todo porque en Galicia la echamos en falta.

—¿Pidieron algo más a la embajadora de Canadá?

—Algo fundamental, una reunión con las autoridades de ese país igual a la mantenida el pasado 4 de abril con representantes del Gobierno de Perú, y familiares de los tripulantes peruanos fallecidos. Canadá, en ese encuentro por videoconferencia, ofreció todo tipo de explicaciones sobre las condiciones del mar o los medios marítimos y aéreos desplegados en el operativo de búsqueda tras el hundimiento. La facilitaron en archivos en diferentes formatos, información que los familiares de los tripulantes españoles no tenemos, y que queremos, es un derecho.

—¿Plantearon esa reunión al Gobierno de España para la solicitara a Canadá?

—Claro que sí, y nos dijeron que no era posible. Sin embargo, la embajadora de Canadá en España nos dijo que no tiene constancia de que exista la petición de reunión. En esto, igual que al leer la carta que mencionaba antes, se quedó bastante sorprendida y dijo que intentará arreglarlo. A ver... si el Gobierno de Perú pudo organizar la reunión, no entendemos que el de España no.

—La visita a Madrid implicó una reunión con el Defensor del Pueblo, ¿conclusiones?

—Muy, muy bien. Siento decirlo, pero tras reunirnos con el señor Ángel Gabilondo, no podemos evitar sentir un agravio comparativo con el delegado del Gobierno en Galicia [José Manuel Miñones]. Gabilondo, al menos, nos escuchó, miró a la cara o tomó notas de lo que decíamos. Nos trató con respeto las cuatro horas que estuvimos reunidos con él. Gabilondo ha sido un señor de trato impecable. Le propusimos que, por favor, hable con el presidente Pedro Sánchez para que nos reciba. Estamos convencidos de que, desde Galicia, no le trasladan correctamente nuestro mensaje. El señor Gabilondo fue muy claro en su respuesta, que no implica compromiso alguno, pero al menos fue sincero. Nos dijo: «Tienen mi palabra de que llamaré al presidente del Gobierno porque mi función es la de mediar, pero no puedo comprometerme a que les reciba».

—Dice que Pedro Sánchez no les recibe, ¿le dan alguna explicación?

—No, ninguna.

—Pero el naufragio del Villa de Pitanxo sí fue de interés general y él vino a Santiago a recibir a los supervivientes.

—Así es, ahí están las fotos... No sabemos el motivo, pero para nosotros resulta fundamental hablar con él. Creemos que no le están trasladando nuestro mensaje correctamente. Lo cierto es que Sánchez no nos recibe y desconoce a la verdad: sí se puede bajar al barco. Pedimos que se aclaren esos impedimentos que se citan en la carta firmada por el delegado del Gobierno, pero no nos dicen nada, hay silencio administrativo. Por eso nos obligan a recurrir a los grupos parlamentarios del Congreso de los Diputados. Una cosa es segura, no queremos politizar semejante tragedia con 21 personas muertas. Pero no nos dejan otra opción. A ver si al menos en el Congreso encontramos la sensibilidad que echamos en falta en los representantes del Gobierno en Galicia, que despejan nuestras inquietudes con una carta de medio folio cargada de generalidades. Pedimos sensibilidad por nuestros familiares muertos, pero también es extensiva a todos los trabajadores del mar.

—¿Contactaron con la vicepresidenta gallega del Gobierno, Yolanda Díaz, para buscar esa «sensibilidad»?

—Hace tiempo, pero tampoco obtuvimos respuesta. Esta semana, en Madrid, nos reunimos con CC.OO. para pedir su ayuda, que hagan fuerza con nosotros para lograr que se baje un robot al Villa de Pitanxo. Dijeron que sí, que lo solicitarán en diferentes ministerios. También les pedimos que hablen con la vicepresidenta Yolanda Díaz, que tiene buena relación con CC.OO., para reunirnos con ella.

—¿Qué partidos políticos ya les han recibido?

—Aprovechamos el viaje a Madrid de esta semana para reunirnos con los grupos parlamentarios del BNG, el PP y de Coalición Canarias. Los tres nos dan su apoyo para llevar la petición al plenario. Algunos optaban por elevar la petición únicamente a la comisión de Pesca, pero entendemos que debe de ir al plenario. Hablamos de unos hechos que implicaron días de luto nacional y que afectan a los ministerios de Trabajo, Transportes, Presidencia, Exteriores o Pesca. También hay ciudadanos españoles fallecidos de tres comunidades autónomas (Galicia, Canarias y Andalucía) y de tres continentes (Europa, África y América). Pero este proceso está empezando, queremos reunirnos, individualmente, con todos los grupos parlamentarios del Congreso, del PSOE a Unidad Podemos o al PNV. Una vez finalizada la ronda de entrevistas, y llegado el momento de su debate en la cámara, cada grupo tendrá que explicar si está a favor o no de bajar un robot al barco. A ver qué motivos alegan los que rechacen la petición.

—¿Qué respuesta encuentran en los ayuntamientos a los que solicitan secundar su petición?

—Un poco de todo. Algunos, como Cambados, Moaña, Cangas, Pontevedra o Marín, aceptaron. Ya sea como moción o declaración institucional, pero encontramos esa sensibilidad de la que hablaba antes. El caso de Vigo es diferente, es el ayuntamiento en el que residían más tripulantes fallecidos, siete de los 21. Pero el alcalde [Abel Caballero] no ha respondido aún a nuestra petición.

—¿Cómo valoran la situación de la investigación penal? Aún sin jugado.

—No la valoramos, tanto la Audiencia Nacional como el juzgado de Marín aportaron jurisprudencia para argumentar sus resoluciones. Hay que esperar.