Patrocinado por

La Casa Ramos, la gran naviera española de Ramón Alonso Ramos Charcos en Ribadeo

martín fernández

SOMOS MAR

ARCHIVO FAMILIAR DE RAMOS CHARCOS

Junto a las de Aznar y Transmediterránea, protagonizó cien años de historia marítima de España

11 abr 2022 . Actualizado a las 13:34 h.

La naviera Ramos que, junto a las de Aznar y Transmediterránea, protagonizó cien años de historia marítima de España, tuvo su origen en Ribadeo. La compañía, famosa por sus viajes a Cuba, Brasil y el Mediterráneo, fue fundada en 1845 por Ramón Alonso Ramos Charcos, consignatario y luego armador en la villa. Tras su muerte en 1888, su hijo Ricardo Ramos Cordero se puso al mando y llevó la naviera al cuadro de honor de la marina española. La historia de la familia fue recogida en un libro -La Casa Ramos, 1845-1860: más de un siglo de historia marítima- escrito por el profesor Martín Rodrigo y Alharilla, de la Universidad Autónoma de Barcelona.

Todo comenzó en Ribadeo en 1847 cuando Ramón Alonso Ramos Charcos, que era consignatario de buques, mandó construir a José Ron, de Viavélez (Asturias), el bergantín Gallardo del que fue armador con otros socios. Era una embarcación de 164 toneladas de porte, 74 pies de quilla, 84 de eslora, 23 de manga y 12,5 de puntal. Tras dedicarlo a transporte de mercancías y personas, seis años después vendió su parte y se trasladó a Barcelona también como consignatario. Allí compró los bergantines Cienfuegos y Ramoncito en 1861, el Santiago al año siguiente y tres años más tarde el Paco (rebautizado Virgen de Montserrat), el Simon, la corbeta Iris y la polacra Flora. Todos ellos eran buques de entre 110 y 260 toneladas y algunos fueron dedicados al tráfico de cabotaje entre el Cantábrico y Barcelona y otros a la navegación trasatlántica entre Cuba, Brasil y Barcelona. En torno a 1870 se deshizo de todos ellos menos la corbeta Iris, que su compañía mantuvo hasta 1903, y la Concepción, vendida por su hijo en 1897.

Alonso Ramos murió en 1888 y le sucedió su hijo Ricardo Ramos Cordero que denominó a la empresa Hijo de Ramón A. Ramos. Desde el primer momento, la firma participó en el transporte regular de cabotaje y en 1922 firmó un acuerdo con las compañías Ybarra y Transmediterránea para repartirse cargas disponibles según porcentajes y precios acordados. Poco después, Aznar empezó a competir con ese tráfico y en 1930 se firmó un nuevo acuerdo en el que Ramos quedó excluido pues no disponía de potencia suficiente para participar.