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Madrid analizará si recurre el fallo que dice que el plan marisquero de Galicia no precisa permiso de Costas

E. A. REDACCIÓN / LA VOZ

SOMOS MAR

MARTINA MISER

Profesionales del mar conminan a Transición Ecológica a aceptar la sentencia y dar por finalizado un litigio en el que tiene poco que ganar y los mariscadores mucho que perder

18 mar 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Después de tres decenios de planes de explotación marisquera en Galicia, Transición Ecológica acudió a los tribunales para derogar el primero que la Consellería do Mar aprobaba con carácter trienal (2021-2023). Sostenía el ministerio de Teresa Ribera que para dictar ese plan —en el que se dictan normas, reglas, cupos, horarios y vedas para la actividad— tendría que haber pedido a Costas un informe perceptivo y vinculante, puesto que lo que se explotan son bancos marisqueros que están en terreno del dominio público marítimo-terrestre. Es decir, de titularidad del Estado. Pero el TSXG, en un fallo que han vitoreado todas las cofradías codemandadas con la Xunta y la Asociación Galega de Depuradores (Agade) —la única asociación empresarial que se personó en la causa—, sentenció que ordenar el marisqueo es una competencia exclusiva de la comunidad autónoma gallega y exigirle permiso para hacer algo que le corresponde viene a ser algo así como usurparle «el núcleo irreductible de la competencia autonómica en materia de marisqueo».

En Transición Ecológica aseguraron ayer desconocer todavía el fallo del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG). Según dijeron, la sentencia no se había recibido oficialmente. Será entonces, cuando se disponga de ella, el momento en el que se analizará y estudiará si presentar recurso contra la misma.

Aceptar la sentencia

Desde Agade, ayer, conminaron al departamento que dirige Teresa Ribera a aceptar el fallo, renunciar a presentar recurso y a «dar por finalizado un litigio en el que muchos profesionales tenían mucho que perder, nada menos que su modo de vida, y nadie tenía nada que ganar». Apelan a la «sensatez y la lealtad entre instituciones» para «disipar cualquier atisbo de incertidumbre para el normal desarrollo del trabajo de las mariscadoras gallegas».