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China, Japón y España controlan el comercio mundial de pulpos, chopos y calamares

Somos Mar REDACCIÓN / LA VOZ

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Álvaro Vaquero

Solo Corea supera a España en el suministro de cefalópodos por persona y día

11 ene 2022 . Actualizado a las 04:46 h.

España —lo que equivale a decir Galicia—, China y Japón son líderes en el comercio mundial de cefalópodos. Lo han constatado investigadores de varios centros dependientes del CSIC y de la Universidade de Santiago en un trabajo liderado por Andrés Ospina-Álvarez, del Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados (Imedea); y Sebastián Villasante, del Centro Interdisciplinar de Investigación en Tecnologías Ambientales (Cretus) de la USC. El equipo ha revisado veinte años de movimientos registrados en la base de datos de comercio de la ONU (UN Comtrade) y analizado los flujos comerciales de 115.108 registros de calamares y chopos y 71.659 de pulpos.

El resultado, publicado en Scientific Reports, revista del grupo editorial Nature, demuestra que los cefalópodos extienden sus tentáculos por 250 países, pero son cinco asiáticos (China, la India, Corea, Tailandia y Vietnam), dos europeos (España y los Países Bajos) y el gigante estadounidense los que mueven los hilos comerciales. España, según sus tesis, está en el grupo de cabeza de suministro de cefalópodos por persona y día. Solo Corea del sur supera a los españoles comiendo pulpo, calamares y chopos, que se codean al nivel de japoneses y taiwaneses.

Pulpo de África, luras de la India

En España el pulpo que se consume viene congelado de Marruecos y Mauritania. Mientras, el pulpo fresco de España tiene su principal cliente en Portugal e Italia. Las jibias y calamares, por su parte, llegan de la India y de las Malvinas, aunque, según el trabajo publicado, el brexit puede alterar la estructura y dinámica del comercio del calamar, liderado por la flota pesquera española o de capital español que opera desde el Puerto de Vigo y genera unos 200 millones de euros. Todo esto da idea de la «gran complexidade da rede mundial de comercio de alimentos mariños, onde o produto fresco e de calidade segue unhas rutas diferentes ás de abastecer os mercados locais, e o produto procesado ou que viaxou grandes distancias é a principal oferta nos supermercados e grandes superficies», explican los autores del estudio en una nota de prensa.

Esta información, dicen los investigadores, «é de vital importancia no contexto actual de cambio global», dado que la huella de carbono de un alimento marino no se quedan en la energía utilizada para su captura y producción, sino también «á distancia percorrida para chegar ata as nosas mesas, e mesmo ao vehículo de transporte utilizado para o seu transporte».

El comercio global de cefalópodos es una «industria multimillonaria», hacen ver los científicos, que ha experimentado un enorme crecimiento en los últimos años. Tanto, que las descargas han aumentado un 416 % desde 1961. Especies como el pulpo, el calamar o el chopo representan o 2,5% da producción mundial de alimentos del mar.